Conflictos de interés: Milei podrá controlarse a sí mismo
La Oficina Anticorrupción (OA) resolvió que el Presidente no está obligado por ley a revelar quiénes lo contrataron como economista o conferencista en los últimos tres años. Debe abstenerse de tomar medidas que beneficien a esas empresas para evitar conflictos de interés, pero como no le exigieron los nombres, deberá controlarse a sí mismo.

La decisión de evitar dichas intervenciones recaerá exclusivamente en Milei, ya que la OA, liderada por Alejandro Melik, rechazó la solicitud de la Coalición Cívica de detallar la lista de clientes. Según un dictamen interno, la normativa vigente no exige tal revelación, lo que plantea dudas sobre la transparencia y el control efectivo en posibles situaciones de conflicto.
La decisión de Alejandro Melik, actual titular de la Oficina Anticorrupción (OA), de no exigir a Javier Milei que revele quiénes lo contrataron antes de asumir, contrasta con el enfoque de Félix Croux en 2020. Durante la presidencia de Alberto Fernández, Croux solicitó al mandatario detallar sus clientes de los tres años previos, especialmente si tenían vínculos con el Estado. Fernández rechazó el pedido, argumentando que excedía la normativa.
El antecedente surgió a raíz de un reclamo de la Coalición Cívica, que denunció conflictos de interés tras confirmarse que Fernández había trabajado para empresas del Grupo Indalo, beneficiadas luego con una polémica moratoria en 2020.
De manera similar, en 2023, la Coalición Cívica solicitó transparencia sobre Milei, tras declaraciones del actual presidente sobre sus altos ingresos como conferencista (10.000 a 25.000 dólares por evento) sin precisar quiénes lo contrataban. Sin embargo, la OA descartó exigir esa información, dejando nuevamente en manos del mandatario evitar posibles conflictos de interés.
Opacidad total
La falta de transparencia en el patrimonio de Javier Milei se agrava por la ausencia de registros de sus ingresos como economista o conferencista en las declaraciones juradas presentadas a la OA hasta 2023. En ese año, solo reportó una cuenta con 65.000 dólares.
Hernán Reyes y Federico Esswein solicitaron que Milei presente una "declaración jurada de intereses" que detalle sus antecedentes laborales y clientes de los últimos tres años, junto con un dictamen público que defina los actos administrativos de los que debería excusarse. Sin embargo, la OA descartó esta obligación, argumentando que la ley no lo exige. Las recomendaciones de la OA, emitidas en julio, solo se conocieron después de un pedido de acceso a la información pública presentado por los mismos legisladores.
El titular de la OA, Alejandro Melik, envió a Javier Milei una nota de siete páginas con "recomendaciones sobre ética pública". Allí le recordó sus deberes éticos, detalló incompatibilidades y conflictos de interés a evitar, y subrayó que debe excusarse de decisiones que afecten a empresas o personas con las que estuvo vinculado en los últimos tres años. Esto incluye clientes particulares y quienes lo contrataron como economista o conferencista. Ante dudas, Milei deberá consultar a la OA.
La falta de transparencia sobre quiénes contrataron a Javier Milei dificulta detectar posibles conflictos de interés, incluso para la OA. Aunque se le pide abstenerse en casos vinculados a sus antiguos clientes, la opacidad complica su control. En contraste, en el pasado, la OA exigió acciones claras para evitar conflictos: Cristina Kirchner renunció a un cargo directivo en una empresa, Juan José Aranguren vendió acciones de Shell y Dante Sica canceló contratos con su exconsultora. Sin embargo, Alberto Fernández rechazó revelar a sus clientes previos ni renunció a cargos potencialmente conflictivos, pese a observaciones de la OA.










