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Básquet y medicina

Alejo Toledo, cuando la vocación y la pasión van de la mano

Comenzó a jugar a los 4 años en su único club en Resistencia y los caminos deportivos lo llevaron por distintas instituciones porteñas, donde hizo su residencia médica.

La vocación y la pasión generalmente van conectadas entre sí. Se complementan una con otra. Cuando el deporte y la profesión van de la mano, generan modelos a seguir, en un mundo donde las oportunidades escasean y deben ser aprovechadas al máximo en distintas etapas de la vida. 

Alejo Toledo supo desde muy chico que su pasión era el básquet. Y que su club, por mandato familiar, Villa San Martín. A su vez, también tuvo en claro que su vocación era ser médico y su especialización oftalmólogo. Entonces, organizó su vida deportiva con la estudiantil de tal manera que se complementen entre sí y no que constituyan un obstáculo en la diaria.

Eso sí: quizás, debió resignar una oportunidad deportiva en la máxima competencia a nivel nacional; pero tampoco es poco haber alcanzado a sus 33 años jugar La Liga Argentina de Básquet (segunda categoría a nivel nacional) con el club de sus amores, el Torneo Federal con distintos equipos en la provincia de Buenos Aires donde hizo su residencia profesional, el Pre Federal (extorneo provincial de básquet) en el Chaco y el torneo doméstico que organiza la Asociación de Básquetbol de Resistencia (ABR). Cucardas que lleva con orgullo, que no entorpecieron su activa vida profesional y que surgen como inspiración para aquellos chicos que inician un camino y que por ahí las dudas los invaden.

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Crédito: Miguel Romero

Desde mosquito

Alejo arrancó a los 4 años en el club de la calle Saavedra 135 en la capital provincial. Pasó por todas las categorías de la institución deportiva y recién emigró cuando le salió la oportunidad de especializarse en Buenos Aires en el hospital Policlínico Bancario de Caballito, luego de disputar el Provincial, Pre Federal, Federal y por último TNA o Liga Argentina. Así, fiel a su estilo, llegó a Estudiantil Porteño, un club de Ramos Mejía cercano que le permitía entrenar sólo de noche para dedicar la mañana y la tarde a sus estudios.

-El 90 por ciento de tu vida prácticamente jugando al básquet y pudiste combinar el deporte con el estudio. ¿Cómo se logra eso?

Arranqué de chico, más que nada por mi familia que siempre estuvo ligad a Villa San Martín. Vivían ahí en la esquina del club y uno va heredando esas aficiones. Creo que una de las claves fue la parte de trazarse objetivos a corto plazo. Cuando tenía 13 o 14 años, mi idea no era ser profesional del básquet, sino que era jugar en mi categoría. Mi otro objetivo era jugar en la Selección de Chaco, aunque nunca lo logré, pero bueno… (risas)

Seguí jugando, llegué a los 18 años y era jugar en mi categoría que se me daba poco, no jugaba mucho. Llegué a entrenar, a jugar en Primera; pero por cosas de la vida primero tuve que dejar de básquet para dedicarme a la Medicina. Después de un año después vuelvo a jugar al básquet y ahí se me da el lecho de jugar y tener buena un buen recorrido, pero siempre trazando mi objetivo a corto plazo. Si este torneo va bien, jugar el otro; si el otro va bien jugar y así. Nunca me tracé llegar a jugar una Liga Argentina o ser protagonista en un Federal. La verdad que no lo tenía pensado para nada.

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-Una historia parecida a muchos jugadores que no se destacan en las formativas y explotan de más grandes…

Algunos jugadores hacen el clic en algún momento y te da para jugar otra categoría. Yo tuve la suerte que en inferiores entrenaba con la primera y tener jugadores mayores que habían jugado cosas importantes aprendes de ellos. Y hasta el día de hoy tenés la disciplina o tenés algunas cosas que ellos te enseñan, como la viveza dentro de la cancha o diferentes situaciones.

-Esta situación del deporte como tu pasión y del estudio como tu vocación, te llevó a Buenos Aires, lejos de tu familia. ¿cómo fue ese proceso? 

A mí la verdad que Medicina me gusta mucho. Es lo que a lo que me voy a dedicar el resto de mi vida, pero también, es algo que me llena y no lo siento como un pesar. Sabía que en Buenos Aires iba a tener otro tipo de formación, con otro tipo de tecnología y formación académica. Conoces otro mundo, así que la decisión la tomé estando en un momento muy bueno de mi carrera de básquet y hacer la residencia, que es la parte más dura de la Medicina.

-Y en el medio nos atravesó la pandemia, lejos de tu familia y afectos. ¿Cómo lo viviste?

En ese momento estaba jugando mi segundo federal en Estudiantil Porteño que veníamos en una campaña muy buena y de un día para el otro, la pandemia. En ese momento yo estaba en un hospital que no era el Policlínico Bancario donde realicé el resto de mi residencia. Estaba en otro lugar donde no hacían guardias y no se hacía consultorio. Entonces mi jefa me dijo: quédate en tu casa y cuando reabra el hospital volvés. Así, me volví a Resistencia unos meses donde pude ir a la al Instituto de Ojos a seguir haciendo algo y en ese trajín se me da la oportunidad de ir al Policlínico Bancario. Fue bastante frustrante estar lejos de la familia y no poder juntarte con tus amigos estar, básicamente sólo ir al hospital y trabajar.

Pudiste jugar en varios clubes en CABA. Pero también en dos rivales deportivos de toda la vida. ¿cómo se dio esa situación?

-Tuve la posibilidad de jugar primero en Racing de Avellaneda y luego cruzarme la vereda y jugar en Independiente. Yo siempre fui fiel a mis colores: soy de Boca y de Villa; en River y en Hindú no voy a jugar; siempre fui fiel a eso. Racing de Avellaneda me había contactado para la primera temporada postpandemia y por una cosa u otra termina no jugando el Federal. Ahí arreglo con Vélez después viene el Pre Federal que lo juego en Pedro Echagüe. Ahí Racing vuelve a contactar conmigo y para jugar el Pre Federal y Federal. Luego, me entero por mi representante que no me iban a tener en cuenta. En eso se interesa independiente, que quería que vaya para un proyecto a largo plazo y la verdad que no me parecía mala idea. Yo fui a Buenos Aires a conocer también más que más que hacer profesionalismo, a ver los clubes grandes y querés conocer cómo es la infraestructura por dentro, cómo se manejan para ir a la cancha. A ver todo, por más que no seas hincha del equipo". 

-Luego de esa experiencia, se te da la oportunidad de volver al club de tus amores…

-La verdad que fue inesperado por el hecho de que había terminado en Independiente el 18 de diciembre, pues llegamos a la final ese año. Dos días antes me llaman Martín Pérez, Ricardo Siri y Gastón Castro (dirigentes y entrenador principal de Villa San Martín). Se había lesionado Hans Feder Ponce, pero no sabían el grado de la lesión y la idea era que venga y juegue dos meses. Luego se confirmó la rotura de ligamentos y no podía decirle que no a Villa San Martín.

-Alejo, ¿te quedó alguna cuestión pendiente por hacer o a futuro una cuestión pendiente?

En la parte deportiva me siento muy orgulloso de la carrera que hice. Fue ininterrumpidamente desde los 17 años más o menos en forma profesional. Si bien tuve la oportunidad de jugar Liga Nacional durante la pandemia (me hablaron de Ferro y de San Lorenzo), pero justo estaba realizando la residencia y no la iba a dejar por jugar una temporada o a media temporada de Liga. Después la verdad que tuve la oportunidad para la selección de Chaco mayor, salir campeón con mi club, ascender con mi club; en su momento seré campeón local…

- ¿Cuál es tu mensaje para los más chicos, respecto a que se puede combinar estudio y Deporte? 

Se puede, siempre con sacrificio y esfuerzo. No es lo mismo el que solamente entrena al que solamente estudia. El que hace las dos cosas si le pones empeño a las dos cosas la puedes lograr, pero tenés que dejar muchas cosas de lado. A mí me tocó perderme vacaciones con mis amigos, perderme cosas por preparar un final, perderme vacaciones por estar en pretemporada, te perdés fiestas familiares… Pero el día de mañana, cuando ves todo lo que lograste o ves el sacrificio que te provocó, todo lo que hiciste valió la pena. Ves un camino recorrido que te lo ganaste. Y si no lo lograste bueno, por lo menos lo intentaste.

Perfil

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Crédito: Miguel Romero

Nombre: Alejo Toledo

Edad: 33 años

Profesión: médico oftalmológico 

Estudió Medicina en la Unne y oftalmología en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el Hospital Policlínico Bancario

Deporte: Básquetbol (alero)

Altura: 1,94 metros

Clubes:

-Villa San Martín (Resistencia)

-Estudiantil Porteño (Ramos Mejía)

-Vélez Sarsfield (Liniers)

-Racing (Avellaneda)

-Pedro Echagüe (Flores, CABA)

-Independiente (Avellaneda)

-Villa San Martín (Resistencia)

Alejo Toledo, cuando la vocación y la pasión van de la mano

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Zona A
#EquipoPJGEPDGPts
1Instituto12822+926
2Defensa y Justicia12732+724
3Boca Juniors12561+621
4Vélez11560+621
5Independiente12534-118
6Lanús11524+417
7Newell's11452+317
8Gimnasia (Mendoza)11524+217
9Estudiantes12426+214
10San Lorenzo12426-614
11Unión12417-413
12Dep. Riestra12255-311
13Platense12255-611
14Central Córdoba (SE)12246-610
15Talleres12237-79

Clasifican a Octavos de Final

Zona B
#EquipoPJGEPDGPts
1Rosario Central12642+822
2Belgrano12642+722
3Argentinos Juniors12642+522
4Sarmiento11614+319
5Huracán12543+119
6Gimnasia12543019
7Barracas Central12534+118
8Independiente Riv. (M)12534-418
9River Plate11515+216
10Atlético Tucumán12354014
11Banfield12345-413
12Tigre12336-212
13Racing Club12327-611
14Aldosivi12228-78
15Estudiantes (RC)12138-106

Clasifican a Octavos de Final

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