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Básquet y medicina

Alejo Toledo, cuando la vocación y la pasión van de la mano

Comenzó a jugar a los 4 años en su único club en Resistencia y los caminos deportivos lo llevaron por distintas instituciones porteñas, donde hizo su residencia médica.

Desde mosquito

Alejo arrancó a los 4 años en el club de la calle Saavedra 135 en la capital provincial. Pasó por todas las categorías de la institución deportiva y recién emigró cuando le salió la oportunidad de especializarse en Buenos Aires en el hospital Policlínico Bancario de Caballito, luego de disputar el Provincial, Pre Federal, Federal y por último TNA o Liga Argentina. Así, fiel a su estilo, llegó a Estudiantil Porteño, un club de Ramos Mejía cercano que le permitía entrenar sólo de noche para dedicar la mañana y la tarde a sus estudios.

-El 90 por ciento de tu vida prácticamente jugando al básquet y pudiste combinar el deporte con el estudio. ¿Cómo se logra eso?

Arranqué de chico, más que nada por mi familia que siempre estuvo ligad a Villa San Martín. Vivían ahí en la esquina del club y uno va heredando esas aficiones. Creo que una de las claves fue la parte de trazarse objetivos a corto plazo. Cuando tenía 13 o 14 años, mi idea no era ser profesional del básquet, sino que era jugar en mi categoría. Mi otro objetivo era jugar en la Selección de Chaco, aunque nunca lo logré, pero bueno… (risas)

Seguí jugando, llegué a los 18 años y era jugar en mi categoría que se me daba poco, no jugaba mucho. Llegué a entrenar, a jugar en Primera; pero por cosas de la vida primero tuve que dejar de básquet para dedicarme a la Medicina. Después de un año después vuelvo a jugar al básquet y ahí se me da el lecho de jugar y tener buena un buen recorrido, pero siempre trazando mi objetivo a corto plazo. Si este torneo va bien, jugar el otro; si el otro va bien jugar y así. Nunca me tracé llegar a jugar una Liga Argentina o ser protagonista en un Federal. La verdad que no lo tenía pensado para nada.

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-Una historia parecida a muchos jugadores que no se destacan en las formativas y explotan de más grandes…

Algunos jugadores hacen el clic en algún momento y te da para jugar otra categoría. Yo tuve la suerte que en inferiores entrenaba con la primera y tener jugadores mayores que habían jugado cosas importantes aprendes de ellos. Y hasta el día de hoy tenés la disciplina o tenés algunas cosas que ellos te enseñan, como la viveza dentro de la cancha o diferentes situaciones.

-Esta situación del deporte como tu pasión y del estudio como tu vocación, te llevó a Buenos Aires, lejos de tu familia. ¿cómo fue ese proceso? 

A mí la verdad que Medicina me gusta mucho. Es lo que a lo que me voy a dedicar el resto de mi vida, pero también, es algo que me llena y no lo siento como un pesar. Sabía que en Buenos Aires iba a tener otro tipo de formación, con otro tipo de tecnología y formación académica. Conoces otro mundo, así que la decisión la tomé estando en un momento muy bueno de mi carrera de básquet y hacer la residencia, que es la parte más dura de la Medicina.

Nombre: Alejo Toledo

Edad: 33 años

Profesión: médico oftalmológico 

Estudió Medicina en la Unne y oftalmología en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el Hospital Policlínico Bancario

Deporte: Básquetbol (alero)

Altura: 1,94 metros

Clubes:

-Villa San Martín (Resistencia)

-Estudiantil Porteño (Ramos Mejía)

-Vélez Sarsfield (Liniers)

-Racing (Avellaneda)

-Pedro Echagüe (Flores, CABA)

-Independiente (Avellaneda)

-Villa San Martín (Resistencia)

Alejo Toledo, cuando la vocación y la pasión van de la mano

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