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Recuperar la credibilidad en la Justicia es una tarea colectiva

La credibilidad en la justicia es un pilar fundamental para el funcionamiento de cualquier democracia. En Argentina, esta confianza se ha visto erosionada por años de corrupción, ineficiencia y politización del sistema judicial. La necesidad de recuperar la credibilidad ciudadana en la justicia no solo pasa por mejorar la selección de jueces y fiscales, sino también por un cambio de actitud de la dirigencia política, que debe respetar y acatar las decisiones de los tribunales.

Uno de los casos más emblemáticos que ilustra la crisis de confianza en la justicia argentina es el de Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta y actual senadora ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. Sin embargo, en lugar de aceptar el fallo, Fernández de Kirchner ha descalificado repetidamente al Poder Judicial, acusándolo de ser parte de una persecución política en su contra.

Este tipo de actitudes no solo socavan la credibilidad del sistema judicial, sino que también envían un mensaje peligroso a la ciudadanía: que las decisiones de los tribunales pueden ser ignoradas o desacreditadas si no son favorables. Para recuperar la confianza en la justicia, es esencial que los líderes políticos den el ejemplo y respeten las decisiones judiciales, independientemente de sus intereses personales o políticos.

La selección de jueces y fiscales es otro aspecto crucial para restaurar la credibilidad en los tribunales. En Argentina, el proceso de selección ha sido criticado por su falta de transparencia y por estar influenciado por intereses partidarios. Para garantizar la independencia y la imparcialidad del Poder Judicial, es necesario implementar un sistema de selección basado en el mérito y la capacidad, con mecanismos de control y supervisión que aseguren la integridad del proceso.

Además, es fundamental fortalecer las instituciones encargadas de la formación y capacitación de jueces y fiscales. Para ellos deben estar disponibles los recursos necesarios para ofrecer programas de formación continua que aborden no solo aspectos técnicos y legales, sino también éticos y de derechos humanos. Eso contribuirá a contar con un cuerpo de magistrados y fiscales comprometidos con la justicia y la equidad.

La transparencia y la rendición de cuentas son también elementos esenciales para recuperar la confianza en la justicia. Los ciudadanos deben tener acceso a información clara y precisa sobre el funcionamiento del sistema judicial, los procesos de selección y las decisiones de los tribunales. La implementación de tecnologías de la información y la comunicación puede jugar un papel clave en este sentido, facilitando el acceso a la información y promoviendo la participación ciudadana.

El papel de la sociedad civil y los medios de comunicación es igualmente importante. Las organizaciones deben continuar su labor de monitoreo y denuncia de irregularidades en el sistema, mientras que los medios tienen la responsabilidad de informar de manera plural y rigurosa sobre los casos judiciales y las decisiones de los tribunales. A través de una ciudadanía informada y activa se podrá ejercer una presión efectiva para lograr los cambios necesarios.

La reciente cumbre del G20 en Brasil también abordó la importancia de la independencia judicial y la lucha contra la corrupción como pilares fundamentales para el desarrollo sostenible y la estabilidad democrática. Los líderes mundiales coincidieron en la necesidad de fortalecer las instituciones judiciales y promover la transparencia y la rendición de cuentas como elementos vitales para combatir la corrupción y garantizar el estado de derecho.

La recuperación de la credibilidad ciudadana en la justicia argentina es un desafío complejo que requiere un abordaje múltiple y no simples paliativos. Mejorar la selección de jueces y fiscales, garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, y promover un cambio de actitud en la dirigencia política son pasos fundamentales para lograr este objetivo. La justicia debe ser vista como un bien público, al servicio de todos los ciudadanos, y no como una herramienta al servicio de intereses particulares. Es la manera más eficaz de construir un sistema judicial fuerte, independiente y creíble, capaz de garantizar los derechos y las libertades de todos.

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