"La plata está mal distribuida"
Mario Lugones hizo estas declaraciones durante un debate en el 50° Congreso Argentino de Cardiología, convocado por la Sociedad Argentina de la especialidad (SAC), junto con federaciones y colegios médicos.

Autoridades, prestadores públicos y privados, rectores de universidades privadas, entidades profesionales y fabricantes y distribuidores de insumos médicos y medicamentos analizaron la crítica situación del sistema sanitario. Acordaron que el financiamiento es insuficiente -pero hicieron hincapié en que no habría "datos confiables"- y que hay un deterioro del personal de salud que, si continúa, será muy difícil de reconstruir.

El ministro de Salud criticó la distribución ineficiente de los fondos en el sistema de salud, destacando que "aunque hay dinero, no llega a los médicos ni enfermeros". El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, agregó que la Argentina destina solo u$s 1.000 por persona al año en salud, una cifra insuficiente comparada con países desarrollados. También alertó sobre la inviabilidad de un sistema basado en la seguridad social, dado que el 50% de los trabajadores está en la informalidad, y resaltó la dificultad de recuperar la calidad del personal sanitario en un contexto de crisis prolongada.
Pablo Stutzbach, presidente electo de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), afirmó que la situación actual del sistema de salud es la peor en la memoria reciente, destacando el deterioro del personal médico y las instituciones. En el PAMI, el envejecimiento de la población y la reducción de aportes por la informalidad laboral están llevando el sistema al límite, según Esteban Leguízamo. Además, Hugo Magonza, presidente de la Unión Argentina de Salud, señaló que el aumento de costos, salarios insuficientes y la falta de recursos están afectando la sostenibilidad del sistema.
Carlos Damín y Marcelo Marchetti, directores de hospitales, criticaron el desorden organizativo y la falta de incentivos basados en resultados. También se destacó la preocupación por la formación de futuros profesionales, con una alta deserción en las residencias y la emigración de médicos, según Víctor Mauro. Un 80% de los residentes y 60% de los cardiólogos planean irse del país, en parte debido al burnout y a los bajos ingresos.
Hugo Magonza, presidente de la Unión Argentina de Salud (UAS), que nuclea a la mayoría de las organizaciones de medicina privada, opinó que el "problema de base" es que la salud está en el 14° lugar entre las preocupaciones de la población y que, para quienes acceden a las prestaciones, "no es tan mala" la atención en el sector público, privado o de la seguridad social, sobre todo por la respuesta del recurso humano capacitado.
"En los últimos 150 meses, el salario de un enfermera aumentó un 17.300%, con un costo de vida que lo hizo un 25.800%. Se aplica lo mismo para los médicos. Es decir que, hoy, una enfermera universitaria está por debajo del índice de pobreza –agregó–. A los prestadores se les transfirieron menos recursos, con más costos que tuvieron que ver con el avance de la medicina. Estamos yendo en contra de la sostenibilidad del sistema si no aparecen los recursos."










