La investigación científica en la identidad algodonera del Chaco
El INTA Sáenz Peña jugó y juega un papel fundamental en el desarrollo productivo de la provincia y la región gracias a la creación de conocimiento, al desarrollo de innovaciones tecnológicas y a la búsqueda de la incorporación de estas innovaciones por parte de los productores algodoneros.
La adopción del algodón como cultivo representativo de esta región tuvo un impacto fundamental, no solamente económico sino también social y cultural dentro de la provincia gracias al trabajo de personas que inmigraban a este territorio para trabajar en las cosechas, el asentamiento de industrias, la creación de cooperativas algodoneras, favoreciendo el crecimiento de muchas localidades chaqueñas. Paralelamente, la investigación científica del cultivo también comenzaba a tener importancia en todo este crecimiento.

El INTA Sáenz Peña jugó y juega un papel fundamental en el desarrollo productivo de la provincia y la región gracias a la creación de conocimiento, al desarrollo de innovaciones tecnológicas y a la búsqueda de la incorporación de estas innovaciones por parte de los productores algodoneros.
INNOVACIÓN Y TRAYECTORIA
El grupo de mejoramiento genético del INTA Sáenz Peña tiene una trayectoria y un prestigio reconocido nacional e internacionalmente ya que es responsable de muchas de las variedades de algodón que se sembraron y se siembran en nuestro suelo e incluso en otros países, generando y exportando conocimiento y tecnología. Fruto de varias líneas de investigación a lo largo de más de cien años, el INTA Sáenz Peña cuenta con cerca de 30 variedades inscriptas.
En los últimos años este grupo de investigadores ha incorporado a la biotecnología como una herramienta más para seguir en la senda de la innovación a través de la búsqueda constante de materiales mejorados para obtener mayores rindes, mejorar la calidad, la adaptación a nuevos sistemas de cosecha y la tolerancia a los estreses abióticos.
DEFENDER LAS PLANTAS CON EL CONOCIMIENTO
La protección vegetal en agronomía se refiere a las prácticas y técnicas utilizadas para proteger las plantas de cultivos contra plagas, enfermedades y otros factores adversos. La entomología y la fitopatología agrícola son parte esencial de estas prácticas y técnicas y tienen su propio grupo de especialistas en el INTA Sáenz Peña dedicados, principalmente, al cultivo de algodón.
En los laboratorios de este sector se trabaja en el monitoreo con trampas de feromonas para captura de estos insectos, asistencia a lotes de producción y semilleros del área de genética, cría artificial en laboratorio para apoyo al área de Biotecnología en sus ensayos y otras investigaciones relacionadas con la variabilidad genética y fenotípica de estas poblaciones a través de una beca doctoral INTA-Conicet. Otra actividad de rutina es el monitoreo en trampa de luz de las principales especies de lepidópteros que afectan al cultivo de algodón.
Además de las plagas propias del algodón, se asiste a las demás áreas de la Experimental en cuanto a monitoreo y recomendaciones de manejo de plagas en diferentes cultivos.
El Laboratorio Regional de Patología Vegetal de INTA Sáenz Peña realiza diversas actividades, como el diagnóstico de patologías, el mantenimiento de colecciones de patógenos, el manejo integrado y control de enfermedades, así como la evaluación de patologías en semillas y de eficiencia de fungicidas. Además, se ofrece asesoramiento en la producción de hongos comestibles y la evaluación sanitaria en distintos cultivos.
Las actividades referidas específicamente al algodón incluyen: evaluación sanitaria de diversos cultivares y líneas avanzadas del área de mejoramiento genético, valoración de la virulencia y patogenicidad de agentes que afectan a este cultivo, caracterización molecular del agente causal de la enfermedad azul y la búsqueda de resistencia genética en colaboración con profesionales del Instituto de Biotecnología del INTA Castelar.
Actualmente, se continúa el monitoreo y diagnóstico de enfermedades, el mantenimiento de testers diferenciales de razas de bacteriosis y, en conjunto con el sector de Entomología, el seguimiento del picudo mediante la Trampa de Observación Mata Insectos (TOMI).
DE BUENA FIBRA
Otra de las áreas de investigación del INTA Sáenz Peña con prestigio ganado en estos más de cien años de actividad es el grupo de calidad de fibra. Desde su laboratorio de fibra y semilla se realizan análisis, tratamiento, medición y clasificación de las fibras de algodón. El laboratorio está capacitado para determinar los principales parámetros tecnológicos de la fibra y su caracterización. A su vez es apto para realizar diversas mediciones a las semillas del algodón (poder germinativo y energía).
En este laboratorio se investiga con el objetivo de obtener los mejores estándares de calidad de fibra de algodón para cumplir con los requerimientos de la industria textil. En ese sentido es importante destacar un reciente acuerdo público-privado entre Halgon SAS, junto al grupo Agroperfiles, la firma PATO PAMPA e INTA que permitirá confeccionar las primeras prendas de alta calidad con potencial de exportación en donde se usaron fibras de una variedad única en la Argentina -desarrollada por el INTA Sáenz Peña-, cuyo largo supera los 32 milímetros. Este acuerdo es un logro de valor agregado que involucra a toda la cadena, desde el campo hasta la industria.
UN BANCO PARA RESGUARDAR LA GENÉTICA
Los recursos genéticos de algodón son la base para el desarrollo de variedades más productivas y resilientes ante estreses ambientales y bióticos como enfermedades e insectos plaga. Estos recursos incluyen la diversidad genética de las especies de algodón, que se encuentran en diferentes partes del mundo. La conservación y utilización de esta diversidad genética es crucial para contar con soberanía en el desarrollo de variedades.
El INTA Sáenz Peña cuenta con un banco de germoplasma de algodón, único en el país, donde se conservan más de 700 accesiones de algodón de los principales países productores de esta especie textil.
LA ALTERNATIVA AGROECOLÓGICA
En el INTA Sáenz Peña también se trabaja con una línea de investigación orientada a la promoción de sistemas agroecológicos locales, conduciendo un ensayo experimental en convenio con la Fundación Ramón Carrillo Chaco, que es la que lidera la Red No’Oxenec.
La producción de algodón en sistemas agroecológicos implica la incorporación de diversidad a los lotes de producción: especies forestales, frutales, alimenticias; el compromiso de asegurar la soberanía alimentaria; se utilizan variedades no transgénicas (actualmente la variedad Guazuncho 3 INTA) y no se utilizan pesticidas de síntesis química sino biopreparados y bioinsumos. Se trabaja con labranza convencional para la preparación de suelo y el control de malezas, con el desafío de preservar la materia orgánica a través de la rotación temporal y espacial y el uso de cultivos de cobertura.
Es una propuesta que busca producir algodón limpio y sustentable con fuerte enfoque de fortalecer la agricultura familiar, las redes locales, el valor agregado en origen y el compromiso de la cadena textil tanto industrial como los grupos de diseño de indumentaria local para obtener productos diferenciados, como hilos, telas y prendas, que cada vez son más demandados en diferentes partes del país y del mundo.
CHACO, TIERRA DEL ORO BLANCO
El algodón no solo es un cultivo, sino una parte integral de la identidad y la economía de la provincia del Chaco y el Día Mundial del Algodón es una excelente oportunidad para reconocer a la Estación Experimental Agropecuaria INTA Sáenz Peña el compromiso de contribuir con la mejora de la sostenibilidad del sector algodonero poniéndose al servicio de los integrantes de toda la cadena del textil, con especial énfasis en el sector más vulnerable: los productores y sus familias.











