Trabajadores tomaron el Hospital de Salud Mental Laura Bonaparte para evitar su cierre
Exigen respuestas claras sobre el futuro de la institución y de sus pacientes.

Leonardo Camacho, delegado de ATE, afirmó: "Nos quedaremos en el hospital hasta que nos informen qué va a pasar. No sabemos cómo seguirá la situación".
El Ministerio de Salud justificó la decisión citando la "bajísima productividad" del hospital, que cuenta con 612 empleados y solo 16 internados en un espacio para 50 camas, asegurando que la demanda de atención está cubierta por otras instituciones. Señalan que el cierre del área de guardia e internación se realizará de forma "prolija", garantizando la derivación de los pacientes, y que no buscan enfrentamientos con los trabajadores, previendo una reunión con los gremios ATE y UPCN en los próximos días.

Sin embargo, los trabajadores consideran la situación "crítica". Camacho desmintió las cifras oficiales, afirmando que actualmente hay 40 pacientes internados y que algunos han empeorado tras el anuncio del cierre. Los empleados seguirán protestando hasta obtener respuestas concretas sobre su futuro laboral y la atención de los pacientes, mientras esperan un diálogo con el gobierno en los próximos días.
"No hay salud sin Salud Mental"
La Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) manifestó su preocupación y rechazo ante el anuncio del cierre del Hospital de Salud Mental Laura Bonaparte por parte del Ministerio de Salud de la Nación. En un comunicado, la AASM destacó que el Hospital Bonaparte es el único centro nacional en la Ciudad de Buenos Aires dedicado a personas con padecimientos mentales, en situación de calle y otros grupos vulnerables. Subrayaron que la institución estaba realizando una importante transformación, alejándose de la lógica manicomial hacia un enfoque comunitario y con perspectiva de derechos, en línea con la Ley Nacional de Salud Mental y organismos internacionales.
La AASM calificó la decisión como parte de una serie de medidas "descabelladas, irracionales, absurdas y crueles" del gobierno, que afectan a diversos sectores vulnerables, incluidos universidades, comedores comunitarios, jubilados, trabajadores y personas con discapacidad.
Finalmente, la asociación hizo un llamado a las autoridades nacionales para que reconsideren su postura, instando a los organismos de monitoreo de la Ley Nacional de Salud Mental a intervenir, y exhortando a la comunidad profesional y a la sociedad a apoyar a los trabajadores y usuarios del hospital. "No hay salud sin Salud Mental", concluye el comunicado.












