"Dejaron de cursar estudiantes que sacaban diez en los exámenes"
Uno de los docentes de la Facultad de Arquitectura describe a NORTE una realidad que se observa en los primeros años de la carrera.
En una semana atravesada por una movilización nacional de las universidades públicas en reclamo por mayor presupuesto para 2025, un docente de la UNNE agrega un dato alarmante. De acuerdo con lo que se observa en su ámbito se están registrando elevadas proporciones de abandono entre los estudiantes, un fenómeno que atribuye a la situación económica.
EN PRIMER AÑO
"A fines de julio y principios de agosto estamos llegando a porcentajes que solíamos tener recién a fin de año", señala Alejandro Álvarez, docente en materias de primero y cuarto año de la carrera de Arquitectura.

El también secretario gremial de Adiunne recordó que, en general, la mayoría de las facultades tienen una pérdida razonable de estudiantes en el primer año, proporción que los educadores llaman desgranamiento.
EN PERSPECTIVA
Un año de cursada es un tiempo en el que muchos estudiantes que empiezan a conocer una carrera se dan una idea de si efectivamente les interesa u optan por otra. Después están los que la dejan porque se llevaron muchas materias y saben que pueden perder la regularidad sin acceder a espacios clave en el año siguiente.
"A fin de año se puede llegar a una merma del 20 % al 30 % promedio para la carrera de arquitecto. Esas cifras alcanzan el 40 % y el 50 % en los casos más agresivos", describe.
BUENAS NOTAS
Álvarez analiza que terminando septiembre con porcentajes de abandono de diciembre son indicadores que "dicen mucho" porque un estudiante ya cursó la mayoría de las materias.
Más en detalle aclara que en su ámbito no se trata de deserciones en cátedras con resultados académicos insuficientes: "Todo lo contrario, son estudiantes que venían sacando 10 en un examen y 10 en otro, y de repente dejan de cursar".
LOS EXCEDE
Al consultar con otros alumnos y en el centro estudiantil le contestaron que se requiere una contención económica mayor. Pese a colectas solidarias y rifas, cubrir gastos de transporte, material de estudio y alquiler termina por superarlos.










