Gritos y acusaciones en el bloque de La Libertad Avanza
Una reunión de diputados terminó en escándalo y acusaciones cruzadas por la visita a los represores de la dictadura condenados.

La reunión del bloque de diputados de La Libertad Avanza luego de la sesión en la que se rechazó el DNU que otorgaba fondos a la SIDE terminó en escándalo, debido a acusaciones cruzadas por la visita a represores de la última dictadura detenidos en Ezeiza.
El conflicto se originó cuando el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, el presidente del bloque, Gabriel Bornoroni, y el diputado Beltrán Bénedit increparon a la diputada Lourdes Arrieta por haber presentado una denuncia para que se investigue la visita a represores.
Arrieta siempre dijo que fue allí "engañada" por los diputados Beltrán Bénedit y Guillermo Montenegro, que nunca habrían aclarado que se entrevistarían con represores como Alfredo Astiz. Además, en la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, Arrieta volvió a apuntar contra Martín Menem. Dijo que el presidente de la Cámara de Diputados estaba al tanto de la visita a Ezeiza y que necesariamente debía haber autorizado el traslado grupal de los diputados.
Cuando fue reciminada por sus dichos, y molesta porque no le daban la palabra para contestar, Arrieta empezó a discutir a los gritos con Nicolás Mayoraz y Bornoroni. Justamente a raíz de esos gritos ingresaron desde fuera el abogado de Arrieta y el padre de Rocío Bonacci (José Bonacci), la otra diputada apuntada por despegarse de la visita a Ezeiza.
"El padre de Bonacci lo señaló a Mayoraz, porque pensaba que le estaba gritando a su hija. Luego otro de los presentes le recriminó que estaba amenazando a un diputado (a Mayoraz)", explicó uno de los testigos, quien además recordó que ambos mantienen un enfrentamiento político desde hace años.
En ese momento, ingresó personal de seguridad y le recomendó a Arrieta que esperara en otro lado. Los gritos se escucharon en los alrededores del Salón Blanco de la planta baja. La diputada se dirigió luego al destacamento policial de la Cámara de Diputados. Allí la vieron otras diputadas de otro bloque, que reconocieron que "estaba con un ataque de nervios".
Cuando arrancó la traumática reunión, se especulaba con la posibilidad de que Menem y Bornoroni buscaran la expulsión de Pagano, Arrieta y Bonacci. Esa ruptura sería en espejo a la que atormenta al PRO por estas horas y alimentaba los cálculos de quienes conjeturaban que perdían tres legisladoras, por un lado, pero podrían nutrirse con un puñado de bullrichistas que se separaran de la bancada liderada por Cristian Ritondo. La rionegrina Lorena Villaverde pedía que se votara la expulsión de Arrieta, pero Bornoroni sugería que "no se tomen decisiones en caliente".










