Gobierno avanza con proyecto de entregar en concesión activos estratégicos por 30 años
Se trata de represas ya concesionadas pero que requieren inversiones. La idea es que los precios que cobran no dependan del estado sino de negociaciones entre privados.
El gobierno puso primera hoy para comenzar el proceso por el cual se licitará la concesión de las centrales hidroeléctricas del Comahue, que generan 10% de la producción total de energía eléctrica del país.

A través del decreto 718/2024, estableció un plazo de 180 días para publicar los pliegos que permitirán privatizar nuevamente la concesión, al igual que hizo en 1993 el gobierno de Carlos Menem.
En ese entonces, se entregaron las concesiones por treinta años. El plazo venció a mediados de 2023, pero el gobierno anterior demoró la toma de la decisión acerca de qué hacer con las represas, en medio de discusiones internas en las que un sector del kirchnerismo proponía que sean operadas por la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa).
Las centrales en cuestión son Alicurá (1050 MW de potencia instalada), operada por la estadounidense AES; El Chocón y Arroyito (1417 MW), administradas por la italiana Enel; Cerros Colorados y Planicie Banderita (472MW), bajo la concesión de Aconcagua Energía, y Piedra del Águila (1440 MW), operada por Central Puerto. Las represas están situadas sobre los ríos Limay y Neuquén, entre las provincias de Río Negro y Neuquén.
El gobierno estableció que las centrales seguirán siendo operadas por las actuales empresas que tienen la concesión hasta tanto se termine el proceso de licitación en marcha, que podría tardar al menos un año.
En primer lugar, la Secretaría de Energía debe publicar los pliegos en un plazo de 180 días. Luego, estará el período para recibir las ofertas y, por último, se llevará a cabo el proceso de adjudicación del paquete accionario de la concesión por treinta años.
CUÁNTO HAY QUE INVERTIR
Dentro de las características de los pliegos, el gobierno tiene que evaluar en qué estado están actualmente las represas y qué inversión demandarán para extenderles la vida útil.
El Chocón, por ejemplo, se construyó en 1973, por lo cual demandará una inversión grande para que siga operando. En el gobierno calculan que las empresas que ganen la concesión deberán invertir en promedio al menos USD 100 millones por cada central hidroeléctrica.
Otro tema en cuestión es determinar cómo será la remuneración de la energía generada por esas centrales. A la fecha, las empresas cobran un valor en pesos por kwh que determina de manera discrecional la Secretaría de Energía.
"La idea es que de acá a seis meses va a estar normalizado el mercado eléctrico. El objetivo es ir a un mercado eléctrico mayorista (MEM) de oferta y demanda, donde las generadoras incluso puedan comprar su propio gas, negociando con las productoras", dijeron fuentes oficiales citadas por el diario La Nación.











