Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Enfermar por falta de actividad física

En las personas adultas el sedentarismo aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular, así como diabetes de tipo 2, demencia y ciertos tipos de cáncer, como el de mama y el de colon. Por ese motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró sus recomendaciones para que los adultos dediquen cada semana parte de su tiempo a practicar una actividad física de intensidad moderada.

Según el último informe de la OMS sobre tendencias mundiales de actividad física insuficiente entre los adultos, las mujeres realizan menos actividades físicas que los hombres, y las tasas de inactividad son del 34% y el 29% para cada sexo, respectivamente. Por otro lado, la investigación que llevó a cabo el organismo internacional constató que los mayores de 60 años, en general, no son tan activos como el resto de adultos, lo cual pone de manifiesto la importancia de promover la actividad física entre ese grupo de edad. El estudio, además, reveló que cerca de 1.800 millones de adultos (31% de la población adulta global) no cumplen con los niveles recomendados de actividad física, lo que representa un riesgo significativo para la salud. En ese sentido, los especialistas de la OMS sostienen que la falta de actividad física es una amenaza silenciosa para la salud mundial y contribuye enormemente a aumentar las enfermedades crónicas. "Necesitamos encontrar formas innovadoras de motivar a las personas a mantenerse más activas teniendo en cuenta factores como su edad, su entorno y su cultura. Hay que conseguir que la actividad física sea más accesible, asequible y agradable para todas las personas, porque de ese modo reduciremos considerablemente el riesgo de que padezcan enfermedades no transmisibles y mejoraremos la salud y la productividad de todos", observó el director de Promoción de la Salud de la OMS, Rüdiger Krech. De acuerdo a las recomendaciones de los expertos, para cuidar la salud es necesario que se realicen al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de actividad vigorosa en la semana. Los datos que confirman el alto número de personas que realizan pocas actividades físicas surgen de un estudio que se llevó a cabo en forma simultánea en varios países, tanto ricos como en vías de desarrollo. Luego de casi dos años de análisis minucioso de los datos recolectados, los resultados del estudio se publicaron esta semana en la revista científica británica The Lancet. El trabajo de investigación de los expertos de la OMS   llegó a la conclusión de que no ha habido una mejoría en los niveles globales de actividad física desde 2001. El estudio reveló, por otra parte, que los bajos niveles de actividad física fueron más del doble en países de altos ingresos en comparación a países más pobres. Este estudio de la Organización Mundial de la Salud es el primero que analiza las tendencias mundiales en materia de actividad física.

Ante este panorama, diversos especialistas proponen promover ciudades más saludables que faciliten y fomenten la actividad física de la población, para lo cual aconsejan mejorar el diseño, acceso y seguridad de las infraestructuras disponibles para caminar y andar en bicicleta; además, de crear entornos urbanos que estimulen la vida activa en la rutina diaria. En rigor, de lo que se trata -observan los expertos- es de facilitar oportunidades de actividad física recreativa y deportiva para todas las edades y grupos de población. Vale recordar que una investigación realizada en el Centro Médico Samsung de Seúl, Corea del Sur, sobre 2.542 personas que participaron de un estudio de resonancia magnética, que se llevó a cabo en el área de Promoción de la Salud de ese centro, confirmó que quienes pasaron más tiempo libre en los espacios verdes de la ciudad, compartiendo con amigos o familiares, experimentaron un mayor grado de bienestar físico, mental y social comparado con aquellas personas que tuvieron menos contacto social en esos espacios comunitarios al aire libre.

La relación entre salud y espacios verdes recibe cada año mayor atención en distintas regiones del mundo, sobre todo en las ciudades de gran tamaño donde el incremento del uso del automóvil contribuye al sedentarismo. Transformar las ciudades en espacios más saludables es un desafío que se plantea en la mayoría de los países, especialmente a partir de una mayor toma de conciencia sobre los problemas de salud asociados al sedentarismo y porque está demostrado que las personas se pueden enfermar por falta de actividad física.  

Temas en esta nota

Más de OMS+ Ver todas
Te puede interesar