Horas cruciales en Medio Oriente
En los últimos días, aumentó el temor en la comunidad internacional a que el conflicto en Medio Oriente se extienda a toda esa región. Las esperanzas de lograr un alto al fuego, especialmente en la zona de Gaza, se diluyen a medida que pasan las horas. Al menos una docena de países instaron a sus ciudadanos en el Líbano a que abandonen el país "lo antes posible" ante el riesgo de estar ante el inicio de una crisis más grave.
El pasado 27 de julio, un cohete disparado desde Líbano impactó en un predio deportivo ubicado en el Norte de Israel, más precisamente en la localidad Majdal Shams, donde un grupo de niños jugaban un partido de fútbol. Según informaron las autoridades israelíes, el ataque dejó un saldo de 12 niños muertos y 20 heridos. Pocos días después, el ejército de Israel confirmó que mató al líder de Hezbollah, Fuad Shukr, en Beirut, Líbano. Y luego, fueron asesinados dos jefes de Hamás, uno en Gaza y otro en Teherán, Irán. Si bien este último hecho no fue reivindicado por las fuerzas israelíes, Irán y sus aliados vincularon los ataques con el gobierno del primer ministro Netanyahu y anunciaron que darán una dura respuesta a los asesinatos de dirigentes islamistas.
La creciente tensión en la zona hizo que varios países, entre ellos España, Francia, Reino Unido, Canadá, Australia, Italia, Suecia, Estados Unidos y Jordania, entre otros, convocaran a sus ciudadanos a abandonar Líbano ante el riesgo de una escalada bélica. Cabe recordar que, en el caso de Argentina, a mediados de abril pasado la cancillería ordenó el cierre de las representaciones diplomáticas en Israel, Irán, Líbano y Siria ante la creciente tensión en Medio Oriente.
Estados Unidos, por su parte, en los últimos días decidió reforzar su presencia militar en la zona, para lo cual envió un nuevo portaaviones y fuerzas de combate para reforzar su apoyo a Israel. Al mismo tiempo, los jefes de las diplomacias de Estados Unidos y Francia, Antony Blinken y Stéphane Séjourné, respectivamente, instaron a todas las partes a redoblar esfuerzos para lograr la "máxima moderación, con el fin de evitar una conflagración que tendría consecuencias devastadoras para los países de la región". Así lo reveló un comunicado de la cancillería francesa, que se conoció luego del anuncio que realizó el Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmando que había ordenado una serie de medidas para mejorar la protección de sus tropas y aumentar el apoyo que brinda a la defensa de Israel, ante lo que definió como una "posibilidad de una escalada regional por parte de Irán y sus socios".
Analistas del escenario geopolítico en esa región del planeta coinciden en señalar que desde que comenzó la guerra en Gaza, en octubre del año pasado, el conflicto alcanzó su punto de mayor tensión en los últimos días, sobre todo a partir de que Israel confirmó que ejecutó en Beirut (Líbano) al número dos de Hezbollá en represalia por la muerte de 12 niños en los Altos del Golán, a lo que sumó primero la muerte de Ismail Haniya, jefe político de Hamás, ocurrida el 31 de julio pasado en un ataque contra su residencia en Teherán y luego, al día siguiente, el anuncio de la muerte de un alto jefe militar de Hamás en un bombardeo en Gaza, en el marco de un ataque atribuido a fuerzas israelíes.
La ONU, en tanto, reconoció que se está ante el serio riesgo de un conflicto que podría extenderse a toda la región y solicitó a todas las partes involucradas que actúen sin demoras para evitar una crisis aún más grave, cuyas consecuencias podrían ser devastadoras para millones de personas. Rivalidades históricas y tensiones religiosas, así como intereses cruzados por la geopolítica y los recursos naturales son algunos de los factores que explican, en parte, los conflictos en esta zona del planeta que siempre han tenido el potencial de desencadenar tensiones en todos los rincones del planeta. Las potencias globales también desempeñaron un papel clave en gran medida por el interés que despierta la riqueza en hidrocarburos que tiene esta región. Los próximos días serán cruciales para evitar una guerra regional en Medio Oriente que tendría repercusiones en el resto del mundo. Es de esperar que los líderes de esas potencias redoblen sus esfuerzos para evitar que se llegue a un punto de no retorno.










