La trata, un crimen contra la humanidad
La Organización de las Naciones Unidas propuso que el 30 de julio de cada año se conmemore el Día Mundial contra la Trata de Personas, con el fin de concientizar y proteger los derechos de las víctimas del tráfico de personas con fines de explotación sexual o esclavitud laboral. Se trata de uno de los delitos más aberrantes que afectan a las sociedades actuales. Según la ONU, en todo el mundo, una de cada tres víctimas de trata de seres humanos es un niño, en su mayoría, niñas.
La ONU define el delito de trata como aquel que se lleva a cabo a través de la captación, el transporte, el traslado y la recepción de las víctimas, para lo cual los delincuentes recurren a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud o la servidumbre. En diversas oportunidades el Papa Francisco advirtió que la trata de personas "es un crimen contra la humanidad". Según el último Informe Mundial sobre la Trata de Personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), los niños y niñas tienen el doble de probabilidades que los adultos de sufrir violencia durante la trata. En nuestra región, el caso del niño Loan Peña y las fuertes sospechas que sostienen que su desaparición en la localidad de 9 de Julio, Corrientes, está vinculado a un caso de trata de personas volvió a instalar el debate sobre este grave delito en la agenda pública.
Respecto al fenómeno de la trata, la ONU advierte que la proliferación de redes sociales y plataformas en línea supone más riesgos para los menores porque tienden a conectarse a estos sitios sin las protecciones adecuadas. En ese sentido, el organismo internacional señala que los niños son objeto de diversas modalidades de trata, como el trabajo forzoso, la delincuencia, la mendicidad, la adopción ilegal, los abusos sexuales y la explotación sexual. "Hasta la fecha, la lucha contra el tráfico de menores no ha sido eficaz. Es urgente adoptar medidas integrales para proteger a los grupos vulnerables y ayudar a los niños y niñas víctimas. Esto requiere esfuerzos coordinados a nivel nacional e internacional", advierte un reciente documento de la ONU en el que, además, considera que los Estados deben priorizar la protección de los menores, reforzar las leyes, mejorar la aplicación de la ley y proporcionar más recursos para combatir esta trata. Por otra parte, los expertos del organismo internacional remarcan que las medidas preventivas deben centrarse en abordar las causas profundas, como la pobreza y la desigualdad.
Este año la campaña contra la trata de personas que lanzó la ONU se centra, justamente, en la sensibilización sobre las causas y vulnerabilidades asociadas a la trata de menores. Hace hincapié en la necesidad crítica de prestar apoyo específico a los niños víctimas de la trata e insta al público y a los responsables de la formulación de políticas a abordar las deficiencias actuales y agilizar las medidas para poner fin a este tipo de delitos. Según los expertos que estudian cómo operan las redes que se dedican al tráfico de personas, la manera en que los delincuentes captan a las víctimas suele ser similar en los distintos países. Se sabe, por ejemplo, que reclutan mujeres que nunca han ejercido la prostitución en sus países de origen, porque de este modo se aseguran que la víctima no denuncie la situación, por vergüenza y por miedo al rechazo familiar y social al que pueden verse expuestas si es que logran escapar de la trampa. En la mayoría de los casos, les ofrecen trabajos engañosos y una vez en el lugar de destino las víctimas son obligadas a prostituirse para pagar la deuda contraída con quienes les financiaron el viaje. Es así como las víctimas ingresan en un círculo de amenazas y violencia del que les resulta difícil salir. Es necesario sumar el compromiso de todos los sectores de la sociedad para luchar contra este delito denigrante.










