El día más caluroso
Según la Organización Meteorológica Mundial, la crisis climática es el principal desafío al que se enfrenta la humanidad. La observación del organismo internacional adquiere especial relevancia esta semana, ya que el domingo pasado la temperatura promedio de la Tierra marcó un nuevo récord convirtiendo a esa jornada el día más caluroso en la historia moderna.
El pasado domingo 21 de julio fue el día más caluroso en la Tierra, con una temperatura promedio global de 17,09 grados Celsius. Los expertos en clima coinciden en señalar que este récord supera el anterior, establecido en julio de 2023, por un margen de 0,01 grados. Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (el programa de la Unión Europea de observación y monitorización de la Tierra), esta marca es la más alta en los últimos 120.000 años, respaldada por datos históricos y estudios de anillos de árboles.
Este nuevo incremento de temperatura se ha atribuido en gran medida al calentamiento global provocado por la actividad humana. Los investigadores del programa Copernicus, destacaron la notable diferencia entre las temperaturas recientes y los récords anteriores, sugiriendo que la tendencia actual podría llevar a más récords en los próximos años. El clima extremo también ha tenido repercusiones significativas: en California, Estados Unidos, se registraron temperaturas superiores a 37 °C, lo que agravó la situación de múltiples incendios forestales que afectaron esa región. Además, Europa enfrenta una ola de calor severa, lo que indica que el fenómeno no es aislado y afecta a diversas partes del mundo.
Los científicos advierten que, si no se adoptan medidas para mitigar el cambio climático, estos récords de temperatura podrían volverse más comunes en las próximas décadas. La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la meteoróloga argentina, Celeste Saulo, dijo que el cambio climático constituye "la mayor amenaza mundial de nuestro tiempo", y observó que el aumento de la desigualdad agrava sus impactos. "Las actividades humanas e industriales son claramente las responsables", agregó en declaraciones que realizó en enero pasado, al asumir el cargo en el organismo internacional.
Ante este nuevo escenario, la Organización Meteorológica Mundial puso en marcha la iniciativa denominada "Alertas Tempranas para Todos", en colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR). Esta propuesta tiene como objetivo garantizar que, para finales de 2027, todas las personas en el mundo estén protegidas por sistemas de alerta temprana ante fenómenos meteorológicos, hidrológicos y climáticos peligrosos. Se trata de una iniciativa que busca salvar vidas y reducir los daños asociados a desastres naturales mediante la implementación de sistemas de alerta que sean más eficaces y accesibles que los disponibles actualmente.
El año pasado, cuando se registró el anterior récord de altas temperaturas en el planeta, la Organización Meteorológica Mundial sostuvo que el mundo tiene que "estar preparado" para el incremento de las temperaturas que se pronostica para los próximos años. Según un informe de ese organismo internacional, los datos aportados por 18 centros de investigación del clima de todo el mundo (que emplean modelos predictivos que simulan interacciones entre distintos componentes del sistema climático) muestran que existe un 66% de probabilidades de que el planeta supere el umbral de los 1,5 grados (en comparación con la era preindustrial) durante los próximos cinco años. Si bien la OMM aclaró que se trata de probabilidades y que, por lo tanto, hay cierto margen para que eso no ocurra, destacó que lo que es prácticamente seguro es que el planeta comenzará a registrar años más cálidos en los próximos años. En ese sentido, el documento del organismo explica que el fenómeno El Niño, que calienta amplias zonas del Pacífico con repercusiones en todo el planeta, elevará las temperaturas "hasta niveles desconocidos". Hay que estar preparados, insiste el organismo.
En el Chaco, donde el rigor del verano se hace sentir todos los años, es importante recordar las recomendaciones para que en las ciudades se eviten, en la medida de las posibilidades de cada área urbana, lo que se denomina efecto "isla de calor", que consiste en la diferencia térmica entre las zonas donde predomina el hormigón y el cemento que acumulan calor durante el día y aquellas donde el arbolado urbano y los espacios verdes contribuyen a mitigar este fenómeno.










