Eugenio Semino: "Al superávit fiscal de cada mes lo pagan con su calidad de vida los jubilados"
En su paso por el Chaco, alertó sobre "la crisis humanitaria" de las personas mayores, que atraviesa ya varios años, y la inexistencia de políticas sanitarias: "Pami tiene más obstetras que geriatras", reveló.
"Los jubilados, involuntariamente, ponen la parte del león del superávit fiscal que se muestra todos los meses. Es decir que los jubilados, con su calidad de vida, están pagando ese superávit", alertó Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires.

Invitado por el Centro de Jubilados de Transporte, el reconocido ombudsman de la Tercera Edad ofreció un conversatorio sobre "Derechos de los adultos mayores" en el Colegio Médico Gremial de Resistencia. Luego, en NORTE, repasó en perspectiva la situación de este sector poblacional, advirtiendo que "las personas mayores en Argentina están inmersas en una crisis humanitaria" que abarca no sólo el aspecto económico a partir de distintas decisiones de los últimos gobiernos sobre la movilidad jubilatoria, sino además lo sanitario.
El también presidente de la Sociedad Iberoamericana de Gerontología y Geriatría (SIGG) y miembro fundador de la Asociación Civil Años - Espacio Gerontovida, resaltó que los jubilados son el principal factor de ajuste del gasto público a partir del cual la actual gestión nacional, mes a mes, anuncia números positivos para las cuentas fiscales.
De hecho, en junio de 2024, el Sector Público Nacional registró un superávit primario (es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos sin contar el pago de deuda) de $488.569 millones y un superávit financiero (el superávit primario menos el pago de deuda) de $250.380 millones. Este mes, a diferencia de los anteriores, el principal recorte recayó sobre los subsidios a los servicios públicos, por lo cual las jubilaciones quedaron en segundo lugar por primera vez, y explicaron el 28,2% de los recortes de gastos.
"Crisis humanitaria"
"Hace un año y medio señalamos que las personas mayores en Argentina están inmersas en una crisis humanitaria, lo que implica el aspecto económico y la atención a la salud", advirtió en NORTE el defensor de la Tercera Edad, algo que resaltó "excede a las administraciones de turno".
En cuanto a los haberes mensuales que perciben las personas mayores, marcó el progresivo "deterioro"a partir de diciembre de 2017. Repasando datos, recordó que en ese mes –signado por una jornada de violencia en el Congreso cuando el gobierno de Mauricio Macri intentaba modificar la fórmula de movilidad jubilatoria-, los jubilados y pensionados percibieron "seis puntos menos".En esa línea, mencionó también que el cuestionamiento a aquella iniciativa está judicializado en la Corte Suprema de la Nación a través de la presentación de un amparo colectivo.

"En 2018 y 2019, los haberes jubilatorios perdieron 20 puntos con respecto a la inflación. En base a eso hizo su campaña el presidente Alberto Fernández, que señalaba que iba a vender las Leliq, algo que nunca pasó", continuó Semino. Se refirió así a la promesa de aumentar 20% las jubilaciones y financiarlo con los intereses de las Leliq (letras de liquidez del Banco Central) del entonces candidato presidencial del Frente de Todos.
"Cuando asumió Fernández en diciembre de 2019, suspendió la ley de movilidad jubilatoria de 2017, que había dado malos resultados, pero como su principal componente era la inflación, recomponía sólo para el primer semestre del 2020", indicó Semino.
Nada mejoró por entonces, porque en marzo de 2020, por Decreto de Necesidad y Urgencia se resolvió dar "reajustes discrecionales a la baja"desde los haberes mínimos hacia los más altos. Por entonces, la jubilación mínima rondaba los 14.400 pesos. Los reajustes fueron desde 11,56% a 3,7%, con lo cual "se acható la pirámide".
Con ese caso también, la Defensoría reclamó a través de un amparo colectivo ante la Justicia. Tras sentencias de primera y segunda instancia, el caso llegó y está para resolución en la Corte Suprema de la Nación.
La instauración del "bono"

Continuando con la cronología que permite entender lo que pasó con la economía de las personas mayores, el defensor mencionó lo ocurrido en diciembre de 2020, cuando el Congreso aprobó el nuevo índice de movilidad, que sigue vigente en la actualidad y que "no contiene cláusula de garantía por inflación".
Por eso, en 2021 las jubilaciones "empataron" con la inflación; pero desde mediados de 2022 se instauró un "pago no remunerativo, como política de Estado, denominado bono", señaló. "Esa suma fue absolutamente discrecional, y lo sigue siendo, y se paga a casi 7 millones de argentinos porque incluye a aquellos que cobran la Pensión de Adulto Mayor (PUAM) y pensiones no contributivas", recordó.
Por último, durante 2023 los jubilados que percibieron el bono tuvieron un aumento del 140% y aquellos que no lo cobraron, un 110%, cuando la inflación tuvo un incremento del 211%. En tanto, en la nueva administración que asumió el diciembre de ese año, la devaluación del 118% licuó el poder adquisitivo de la mayor parte de los argentinos y tuvo un impacto mayor en los jubilados, según resaltó Semino.
En lo que va de este año, las personas con discapacidad, que son casi un millón en el país, perdieron 11 puntos contra la inflación.
Corriendo atrás de la inflación
En lo que va de 2024, las jubilaciones mínimas perdieron contra la inflación 7,5%, según explicó Semino, ya que el acumulado del IPC llega al 79,8%, mientras que las jubilaciones tuvieron aumentos en torno al 72%. "Las personas con discapacidad, que son casi un millón, perdieron 11 puntos en ese mismo período", advirtió.
Semino utilizó una metáfora para referirse a la utilización del bono, que el año pasado en tiempos electorales aumentaba en la previa de cada elección, y que ahora depende de la decisión del ministro Luis Caputo, quien "se convirtió en Freddy Krueger o en Massa II, porque desde diciembre de 2023 y por cuatro meses fueron 50.000 pesos, y ahora son 70.000".
"El haber jubilatorio se sigue licuando porque el IPC de junio fue del 4,2%, pero el jubilado de la mínima que cobra el bono tiene un aumento del 3%", alertó.
La salud, urgencia y preocupación
Con respecto a los principales reclamos que recibe en la Defensoría, Eugenio Semino colocó en primer lugar a la salud, que resume "la urgencia y la preocupación" de la mayoría de las personas de la tercera edad.
"Estamos hablando de un sistema de salud que ha quebrado, que venía con una crisis estructural prepandemia, y que en la pandemia se estresó definitivamente", definió.
Así, agregó: "Quienes provenimos del sistema de salud y hacemos asistencia directa, estamos viendo algo que no observan los decisores políticos: estamos perdiendo inexorablemente un recurso irreemplazable, el humano.Salud mental no existe como concepto en el país, y los jóvenes médicos -igual que el resto de trabajadores de la salud-, se desvincularon del sistema y se están yendo a otros países. Ese recurso humano, que lleva un largo tiempo formar, no queda en el sistema".
Más obstetras que geriatras
Por otra parte, dio un dato elocuente de las incongruencias del sistema sanitario: "En Argentina tenemos 8 millones de personas mayores. En la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría, hay registrados 600 geriatras, cuando en el mundo es una de las especialidades más requeridas. Pami, por ejemplo, tiene muy pocos médicos de cabecera, y cuando se observa la cartilla tiene más obstetras que geriatras. Vale decir que los argentinos creemos mucho en los milagros".

La posible reforma previsional
Durante el pasado fin de semana mucho se habló sobre la intención del gobierno nacional de avanzar en una reforma del sistema previsional, subiendo en principio la edad jubilatoria de las mujeres para equipararla con la de los hombres.
Al respecto, el defensor de la Tercera Edad reflexionó: "Argentina es el país que menos envejeció en Latinoamérica en los últimos 30 años. Teníamos una expectativa de vida de 71 años y hoy son 76 años. En aquel momento éramos el segundo país más envejecido y el primero era Uruguay, por la migración de la capa juvenil", repasó. Como contraste, mencionó que Argentina pasó al séptimo lugar en el continente, que ocupa hoy.
"Estamos viendo regímenes políticos inestables y crisis, lo que evidentemente ha determinado que ese proceso de envejecimiento continuara", indicó.
"Para mantener el ritmo de envejecimiento de un país, hay que tener fuertes políticas sociales en tres áreas: previsión, salud y educación. Evidentemente, nos les fue bien a todas las administraciones que tuvimos", concluyó.










