Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

El Talón de Aquiles del crimen organizado

Una de las formas más eficientes de desmantelar a las organizaciones criminales es atacar su principal objetivo, que son las ganancias. Así lo advierte un grupo de organizaciones no gubernamentales que proponen que uno de los principales ejes de la lucha contra las mafias en todo el país sea el decomiso de bienes provenientes de actividades delictivas y la reutilización social de esos recursos para reparar el daño producido a las víctimas.

La propuesta surgió en 2021, impulsada por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia, la Fundación Multipolar, el Circolo Giuridico di Argentina y la oficina local de Libera, una organización que nació en 1995 en Italia para luchar contra las mafias. Juntas, estas organizaciones de la sociedad civil llevan adelante la iniciativa "Bien Restituido – para el desmantelamiento patrimonial del crimen organizado y el fortalecimiento de la sociedad civil". Se trata de un proyecto que busca que bienes criminales (como vehículos, propiedades, etcétera), que han sido instrumento, producto y provecho de actividades delictivas complejas, sean transformados en bienes comunes y reutilizados social y económicamente. La iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Delegación de la Unión Europea en Argentina y el aval del papa Francisco, fue presentada ante el Congreso de la Nación, con el objetivo de que se convierta en ley. Las mencionadas organizaciones explican que en la Argentina se secuestraron y decomisaron en los últimos años autos de alta gama, barcos, aviones, campos, departamentos y casas que pertenecían a jefes de organizaciones criminales.  Pero observan que, si bien la suma de esos bienes arroja cifras millonarias, la falta de un sistema que permita administrar de forma transparente todos estos bienes poniéndolos en valor y fortaleciendo al propio Estado y a las organizaciones que se dedican a atender las necesidades de los grupos más vulnerables, hace que todavía no se pueda hablar de una verdadera reutilización social de los bienes provenientes de las actividades delictivas.

En 2010, representantes de organizaciones no gubernamentales argentinas se reunieron en la ciudad de Buenos Aires con integrantes de la organización italiana Libera, una red integrada por más de 1500 grupos sociales que luchan contra la mafia. En ese encuentro se remarcó que cualquier programa serio que se proponga la lucha contra el crimen organizado debía tener en cuenta que los principales motores que mueven a los grupos mafiosos son sus recursos en bienes y dinero, y es precisamente ahí donde se debe asestar el golpe para que el combate contra la delincuencia sea efectivo.

En Italia, la organización Libera tiene, entre otros méritos, el de haber impulsado en los años 90 una ley para confiscar los bienes de las organizaciones mafiosas. Luego de una ardua tarea logró reunir más de un millón de firmas de ciudadanos italianos y, finalmente, la norma se sancionó en 1996. En 2010 visitó nuestro país el sacerdote Antonio Dell’Olio, coordinador de Libera en Italia. En esa oportunidad, el religioso presentó una propuesta para que en Argentina se promueva una iniciativa similar, es decir, una ley que permita la confiscación de bienes de los grupos delictivos. Para Dell’Olio, la lucha contra los grupos mafiosos no es una tarea que debe quedar solamente en manos de policías y de jueces, sino que debe ser impulsada también con el compromiso y la participación activa de distintas organizaciones sociales, como las que en Italia lograron, gracias a su trabajo, que finalmente se aprobara un nuevo marco legal que permitió golpear al corazón de la mafia, es decir a sus finanzas. Porque, según el sacerdote, lo que más temen los delincuentes organizados no es ir a la cárcel, sino quedarse sin bienes y sin dinero para seguir cometiendo con impunidad sus crímenes. No menos importante es la labor de las organizaciones de bases, afirma Dell’Olio, dado que éstas tienen capacidad para generar un cambio cultural en la sociedad, ya que el crimen organizado crece en tanto y en cuanto encuentran apoyo en distintos sectores de la población. Según Dell’Olio, las organizaciones criminales que operan en la Argentina no son muy diferentes a las que funcionan en el resto del mundo, ya que en la actualidad se está en presencia de lo que se podría llamar "mafias globalizadas".

Más de Crimen organizado+ Ver todas
Te puede interesar