Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Sin pymes se debilita el entramado productivo

En tiempos de crisis, las pequeñas y medianas empresas siempre desempeñaron un papel fundamental en la creación de empleo y en el fortalecimiento del entramado productivo. Si se analiza el comportamiento del sector en las últimas décadas se puede observar que, a pesar de los altibajos de la economía nacional, su presencia constante y capacidad de adaptación fueron clave para sostener los ciclos de recuperación.

Aunque existe evidencia más que suficiente sobre la importancia de las pymes en la economía, los cambios de rumbo que experimenta cada tanto el país, vuelven a colocar al sector en una situación de mayor debilidad. Recientemente, la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) alertó que en los últimos meses bajaron sus persianas 10 mil pequeñas y medianas empresas en todo el país. Así lo advierte en un informe basado en datos oficiales sobre indicadores de recesión, despidos en el sector privado informados por la Secretaría de Trabajo, la información oficial que publica el Banco Central de la República Argentina sobre el cierre de 350 mil cuentas sueldo y una serie de datos fiscales a los que suma los que aportan las distintas cámaras empresariales. Según la mencionada entidad, toda esa información analizada permite concluir que, desde diciembre de 2023 hasta junio pasado, es decir, en solo seis meses, hubo una drástica caída de 10 mil pymes. Una de las cifras más preocupantes que ofrece el informe es la que revela que, hasta marzo pasado, en el sector privado hubo casi 70 mil puestos de trabajo perdidos, según se desprende de la información que brindó oportunamente la Secretaría de Trabajo de la Nación.

Las pymes son sinónimo de creación de puestos de trabajo genuinos. Y son estos puestos de trabajo la opción más segura y transparente para distribuir la riqueza que genera el entramado productivo del país. De lo que se trata, en definitiva, es de alentar aquellos espacios de la economía que tienen capacidad para generar empleo, aún en un contexto difícil como el actual. En el caso de las pymes, se destaca su flexibilidad para operar a nivel local y regional, lo que las convierte en una pieza fundamental a la hora de la creación de empleo en sus comunidades. Además, este tipo de empresas se caracterizan por ser más ágiles que las grandes corporaciones, lo que les permite adaptarse rápidamente a las demandas cambiantes del mercado.

En las últimas décadas las pymes demostraron que están preparadas para enfrentar los más complejos desafíos y explorar nuevas oportunidades. Pero para seguir aportando a la sociedad necesitan una economía estable, con reglas de juego claras. En ese sentido, un informe del Banco Mundial, por ejemplo, observa que en la Argentina un pequeño o mediano emprendedor debe dedicar un 20,5% de su tiempo para tratar de cumplir con los requisitos que imponen las normativas estatales. Un laberinto de obligaciones hace que quien se lance a la aventura de crear una empresa en nuestro país tarde alrededor de 11 días en promedio, solo para dar respuesta a las exigencias burocráticas. En Nueva Zelanda, en cambio, lo hacen mucho más simple: un emprendedor sólo tiene que dedicar menos de un día para abrir las puertas de su negocio. Con la pobreza que hoy tiene la Argentina, la creación de una empresa que genere empleo genuino debe ser siempre bienvenida. Ayer, en esta misma columna se reflejó la preocupación por el difícil momento que atraviesan las economías regionales, espacios en los que las pymes cumplen una función irremplazable.  En efecto, según el documento titulado "Semáforo de Economías Regionales", realizado por Coninagro, 12 de las 19 economías regionales del país muestran señales claras de retroceso.

Como bien señala la Organización Internacional del Trabajo, las pymes tienen un enorme impacto en las economías de los distintos países. Según ese organismo, actualmente generan más del 70% del empleo en el mundo. Queda claro, entonces, que desempeñan un papel fundamental en el fortalecimiento del entramado productivo. Dicho de otro modo, son la columna vertebral de la economía, que aporta beneficios que no solo promueven el crecimiento económico, sino que también fomentan la innovación, la creación de empleo y la distribución equitativa de la riqueza.

Más de sin pymes no hay trabajo+ Ver todas
Te puede interesar