Utilizan Inteligencia Artificial en la evaluación de suelos aptos para cultivos regionales
Lograron concretar en pocas semanas un trabajo que llevaría varios meses con los métodos tradicionales del esquema FAO de las Naciones Unidas.
Para recibirse de ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional del Nordeste, Eduardo Kizur Igich realizó como trabajo final, una comparación de aptitudes de suelo para cultivo de maíz y arroz en el departamento de Mercedes, Corrientes. Contrastó así el sistema de clasificación que utiliza el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), provisto por la FAO (Agencia de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) con las respuestas que brindó el sistema de Inteligencia Artificial conocido como Chat GPT.

"La aptitud específica de un suelo en palabras sencillas, es lo que él provee en relación con lo que demanda un determinado uso, un cultivo por ejemplo", explicó el autor de la investigación, Eduardo Kizur Igich. Y "Chat GPT es una herramienta de inteligencia artificial que procesa y brinda información, En este caso, pensamos utilizarlo en suelos de los que no conocemos su aptitud, por ello nos planteamos la posibilidad de verificar que tan real son las respuestas que nos da", amplió.
El trabajo tuvo como profesor tutor al ingeniero agrónomo Ditmar Bernardo Kurtz, investigador del INTA EEA Corrientes y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias. Se siguió el procedimiento metodológico de brindarle al Chat GPT todas las propiedades físicas y químicas de los suelos del mapa de suelos realizado por INTA.
En este caso se solicitó al Chat GPT que clasifique cada suelo en 4 clases, 1: muy aptos, 2: moderadamente aptos, 3: marginales o 4: no aptos, para el cultivo de arroz y para el de maíz, en siembra directa. Se trata de una clasificación tradicional de evaluación de suelos propuesta por FAO, que ha usado el INTA. La finalidad era dilucidar qué tan reales son las respuestas proporcionadas por el Chat GPT. "Es decir, si son similares o no, o a qué porcentaje se acercan", señaló el flamante ingeniero.
Algunas consideraciones del uso de la Inteligencia Artificial para indicar la aptitud de los suelos: "El Chat GPT marcó a la mayoría de los suelos como marginales o moderadamente aptos. En general, indicó puntualmente muy pocos casos extremos (muy aptos o no aptos), y ese fue uno de los problemas, porque en lugares que hay suelos que ya se sabe que son completamente inadecuados para cultivos exigentes en buen drenaje, por ser inundables, el Chat GPT señalaba que eran moderadamente aptos para la producción de maíz, al repreguntarle para que asegure la respuesta cambiaba completamente lo que decía, por lo que no era muy consistente lo que daba", relató Kizur Igich.
Reflexión final de los expertos
El autor de la investigación, Eduardo Kizur Igich y su tutor, el ingeniero agrónomo Ditmar Bernardo Kurtz, explayaron en una reflexión final que el Chat GPT, si bien es considerada una buena herramienta por la capacidad que tiene para el análisis de datos, es necesario que el análisis de las respuestas esté a cargo de un ingeniero agrónomo para que pueda corroborar las respuestas proporcionadas.
Por otra parte, destacan la velocidad de procesamiento de Chat GPT, puesto que permitió analizar, en pocas semanas, un trabajo que invirtió varios meses de trabajo, analizado de la forma tradicional con el esquema FAO, el organismo especializado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre.










