Amenazó a Grabois, Baradel y otros dirigentes peronistas
Marco Antonio Chediek es empresario de la construcción y propagandista de La Libertad Avanza. A través de Tik-Tok, amenazó a dirigentes opositores.

Un militante del grupo de Javier Milei enfrentará un juicio oral y público por haber amenazado al dirigente Juan Grabois y al gremialista Roberto Baradel. Marco Antonio Chediek fue procesado en diciembre de 2023 por el juez federal Daniel Rafecas por "amenazas" e "intimidación pública".
Chediek había dicho: "Para Grabois, Moyano, Pérsico todavía no saltó, Baradel, Pollo Sobrero, los hago responsables a ustedes de lo que pueda llegar a pasar con sus militantes en la marcha que están programando hacer. Van a ser responsables de cualquier acción que pueda pasar en consecuencia a lo que ustedes quieren hacer. Ustedes buscan, ustedes encuentran. Así que vos Grabois, como sos el primero que saltó en hacer quilombo, te aviso que sos responsable por lo que le pueda pasar a tu gente. Sos vos el responsable. No sé cómo vas a poder caminar por la 9 de Julio, te puede llover de todo, de todo, y vos sabés bien de qué hablo. Y la gente que te va a seguir, ojo al piojo, los va a meter en un gran quilombo Grabois. Vayan si quieren, aguántense la que vengan. ¿Querés tomarlo como una amenaza? Tomalo".
La defensa del imputado apeló la confirmación, pero la Cámara de Casación desestimó el recurso, habilitando el pase del expediente a la etapa de juicio.
El abogado defensor de Chediek, Guillermo Fanego, conocido por representar a acusados de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, argumentó en su defensa que "los dichos de Chediek no pretendieron amenazar a nadie, sino procurar evitar un incremento de la violencia que impida la concreción de la tan anhelada paz social alterada en los últimos 25 años de vida democrática".
El juez concluyó que "el imputado obró dolosamente, llegando al punto de increpar en su video a Grabois. Bajo la pregunta retórica de ‘¿querés tomarlo como una amenaza? Tomalo, ningún problema…’. Es precisamente el tenor de los dichos proferidos el que desvirtúa su descargo, en tanto que, lejos de tratarse de frases dadas en ‘un momento de calentura’ y con ‘palabras equivocadas’, se puede advertir la evidente finalidad de amedrentar o atemorizar a sus destinatarios. Del mismo modo, no puede obviarse que la gravedad de los dichos del imputado llevó incluso al propio Estado argentino – por intermedio de la Secretaría de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad – a formular una denuncia penal en su contra. Se puede tener por acreditado con el grado de probabilidad propia de esta instancia que Chediek tuvo la voluntad de infundir miedo, temor y/o alarma sobre los querellantes, amenazando con episodios de violencia que lejos están de su alegada búsqueda de concreción de la paz social", confirmaron los jueces Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens.










