El derrumbe industrial no cree en el "rebote"
Un informe de la Central de Estudios de la UIA reveló una situación industrial preocupante.

El panorama se caracteriza por un aumento de suspensiones, adelantos de vacaciones, disminución del uso de la capacidad instalada y reducciones de personal, tanto a través de retiros voluntarios como de despidos masivos o paulatinos.
Según el informe, la industria sufrió una caída del 14,2% en abril en comparación con el mismo mes de 2023, una disminución ligeramente menor que la de marzo, pero que mantiene una tendencia de caída interanual que ya suma once meses consecutivos. Como consecuencia, la caída del empleo registrado se aceleró, resultando en la pérdida de 15.357 puestos de trabajo.
El sector industrial también enfrenta el freno de la obra pública decidido por el gobierno y la casi total paralización de la obra privada debido al aumento en dólares del costo por metro cuadrado construido. Esta situación ha afectado a las siderúrgicas, que han incrementado las suspensiones y despidos, como en los casos de Acindar y el Grupo Techint.
Asimismo, la caída en las ventas de vehículos sugiere una prolongada paralización de la industria automotriz, donde también se observan suspensiones, retiros voluntarios y despidos masivos en empresas como Fiat, General Motors, Toyota y Volkswagen. Esta situación impacta negativamente en numerosas fábricas de autopartes y sus proveedores.
En la industria de electrodomésticos, las suspensiones y despidos se incrementan debido a la caída en las ventas. Según el informe de la UIA, en comparación con el año pasado, el 53% de las empresas ha experimentado una disminución en la producción, el 60% en las ventas, el 37% en las exportaciones y el 24% en el empleo.
Los técnicos de la UIA consideran improbable una recuperación rápida, conocida como "rebote en V", o una mejora significativa en el segundo semestre del año. Destacan un dato alarmante del informe: en abril, aumentó el número de empresas con dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, lo que sugiere un posible corte en la cadena de pagos.
"El 12% de las empresas encuestadas presentó problemas para afrontar integralmente todas sus obligaciones (salarios, proveedores, compromisos financieros, tarifas de servicios públicos e impuestos), el valor más alto de la serie", advierten.










