Protegerse de los virus respiratorios
Los virus respiratorios son más comunes y se propagan más fácilmente durante las estaciones más frías del año, debido a varios factores, entre los que se pueden mencionar la tendencia a permanecer más tiempo en espacios interiores, por lo general mal ventilados, en los días de bajas temperaturas. Esto hace que aumente la carga viral y que sean más fáciles los contagios.
En los últimos días se han registrado aumentos de casos de influenza en todo el país. En el Chaco, un brote de influenza afectó a 62 alumnos de la Escuela de Policía y obligó a la suspensión temporal de las actividades realizadas en los cursos de formación. En las guardias de hospitales, sanatorios y centros de salud también aumentaron las consultas.
Debido a que existe una tendencia a permanecer más tiempo en espacios interiores durante los días de frío, esto hace que las personas estén más expuestas a los virus respiratorios, especialmente en ambientes con menor ventilación. Precisamente, una de las enseñanzas que dejó la pandemia de coronavirus fue que la menor ventilación en espacios cerrados, como hogares y lugares de trabajo permite que las partículas virales se acumulen en el aire, aumentando la carga viral y facilitando el contagio. A esto debe sumarse el hecho de que la temperatura óptima para la replicación de los virus respiratorios se sitúa entre 33 y 35°C, que es la temperatura común en las fosas nasales y vías respiratorias superiores. Por otro lado, la ausencia de mucosidad en las vías respiratorias, causada por el frío y la sequedad del aire, facilita la entrada de patógenos, especialmente los virus que se propagan por vía nasal.
Debe tenerse en cuenta que los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas y los adultos mayores, especialmente aquellos con enfermedades crónicas, son los grupos más vulnerables y están más expuestos a contraer enfermedades respiratorias durante el invierno, por eso mismo son los que deben tener todas las vacunas al día. En el caso de la influenza, entre los síntomas que provoca se pueden mencionar dolor de cabeza, fiebre alta, congestión nasal, dolor de garganta, tos, decaimiento y malestar generalizado.
Volviendo al tema de los virus respiratorios, merece mencionarse el trabajo de divulgación realizado por el científico español experto en el estudio de aerosoles y profesor de Ciencias Ambientales en la Universidad de Colorado, EEUU, José Luis Jiménez, que confirma que el contagio con virus respiratorios es mucho más fácil en interiores con poca o nula ventilación que en lugares al aire libre. Esto se debe a que el patógeno se mantiene flotando más tiempo en el aire entre cuatro paredes. Lo hace con finos aerosoles que contagian con solo respirarlos. En los espacios abiertos, en cambio, se diluye. A este fenómeno se lo compara con el humo de un cigarrillo. Una persona comparte una habitación con un fumador, entonces tiene muchas más probabilidades de aspirar el humo que si estuviera con el mismo fumador al aire libre.
Cada año, la Organización Mundial de la Salud recuerda que la gripe estacional tiene fácil propagación y se transmite rápidamente en entornos como las escuelas y las residencias de personas adultas mayores. Al toser o estornudar, las personas infectadas dispersan en el aire pequeñas gotitas infecciosas (con virus) y pueden infectar así a las personas con las que se comparten los espacios en el hogar, el trabajo o las escuelas. Es importante recordar, por otra parte, que el virus también puede transmitirse a través de las manos contaminadas. De manera que, para prevenir la transmisión hay que lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser. Según la OMS, en los climas templados, las epidemias estacionales se producen sobre todo durante el invierno, mientras que en las regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, donde producen brotes más irregulares. El período de incubación (tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de la enfermedad) es de unos dos días, pero puede oscilar entre uno y cuatro días.
Por último, es importante insistir con los beneficios de mantener los ambientes bien aireados. Ventilar, filtrar y renovar el aire que se respira en ambientes cerrados forman parte de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de contraer enfermedades causadas por virus respiratorios.










