Sin reformas no hay crecimiento
La provincia requiere nuevos esquemas de reformas. El interior avanza en un sistema productivo diferente, y requerirá mayor descentralizacíon. También la política tributaria deberá transitar pasos en coordinación con los municipios. La dependencia de recursos debe cambiar sustancialmente para no caer en crisis.
La provincia del Chaco necesita una reforma estructural no solo en la matriz productiva sino también en lo que implica la generación de recursos y el rol que le cabe a cada municipio.

La descentralización de Estado es clave para estos fines, en todos los aspectos. Y la política tributaria es necesario que coordine aspectos con los municipios ya que la crisis golpea a todos los cuadros de la vida comunitaria.
Es que en los últimos meses se han visto una serie de situaciones donde el impacto de carácter social se muestra.
Una de ellas es lo que se sufre en las localidades del interior con un deterioro en los servicios de la salud pública en la cual el color político distintos entre comunas y la provincia, generó un cortocircuito y ¿quién pierde?: los pacientes, que tienen que trasladarse a otros centros de referentes y se advierte dificultades en la provisión de medicamentos.
Otro de los aspectos que genera distorsión, es que hay impuestos municipales que han aumentado en algunas comunas en forma sideral como el pago de patente, servicios de barrido, el alumbrado y la limpieza.
Demás está decir lo que ocurre con las tarifas eléctricas que es un servicio provincial y que se va a complicar en el pago.
INTERIOR DEL INTERIOR
¿Cómo establecer parámetros sin un estilo de política fiscal puertas adentros de cada municipio? ¿Cuál es la capacidad de asistencia no solo a la salud sino también a las escuelas en tareas simples como el desmalezado, provisión de agua donde hay red?
Hay un Chaco que traza líneas en Resistencia y sus alrededores, y otro es lo que sucede en el interior, donde todo es diferente, el comercio, la industria, la producción primaria, los servicios, entonces, habrá que trabajar en un nuevo escenario impositivo, productivo y de servicios.
VIENTOS DE CAMBIO
El interior de Chaco tiene una diversidad de sistemas de producción. Veamos: carnes y frigoríficos, donde tal como señala el presidente de la entidad Eduardo Carrara creció el consumo de carnes en todas las localidades donde se está cosechando el algodón, soja y maíz. Se observa más consumo de combustibles y lubricantes. Eso no está sucediendo en Resistencia.
Y la cosecha es mínima, porque hay rindes bajos como consecuencia del clima. Sin embargo, moviliza la economía.
La metalmecánica, en tanto, sufre una caída de producción de más del 50%, según revelan los empresarios chaqueños del sector. El rubro es amplio y abarca emprendimientos en Pinedo, Charata, Las Breñas, Sáenz Peña, Presidencia de la Plaza, Villa Angela, Pampa del Infierno y otras localidades, con mano de obra que sostener, pero con maquinarias e implementos que no hay que quien venderle, porque la economía del país sufre una parálisis en la micro, extraordinaria.
Un paso interesante es el comercio de huevos (de producción local) y de horticultura, donde los productores no dan abasto con lo que producen y sigue creciendo el consumo.
LA ORGANIZACIÓN ES CLAVE
Hace falta organización, esquemas de ventas y sustentabilidad porque en los supermercados locales solo el 10% de todo lo que se vende es producido en el Chaco, y el resto viene de otras provincias.
Los vientos de cambio se muestran por el clima y por el valor de los mercados. El interior del Chaco seguirá apuntando a tener un protagonismo en tal sentido, sabiendo que los males del campo son cíclicos y que en algun momento las condiciones pueden acomodarse para lograr mayor rentabilidad, y no es una expresión de deseo, porque habrá que trabajar en esto, en lo que respecta a líneas de financiamiento, porque en la práctica siguen siendo complicados y algunos con requisitos incumplibles.
La matriz productiva va cambiando, y las posibilidades tanto de la mano del sector privado como la orientación del Estado deben estar presentes.
MÁS DE UN MILLON DE HECTAREAS
En esta campaña de cultivos de segunda, es decir, lo que se sembró el año pasado y ahora en estos días se está cosechando, en el Chaco se sembraron más de 1 millón doscientos cincuenta mil hectáreas de cultivos. Los datos son contundentes y a pesar de la falta de lluvias el resumen da cuenta que se implantaron 215.000 hectáreas de algodón, de las cuales recién se cosecharon 110.000. En cuanto a maíz, sembraron 270.000 hectáreas y se van cosechando 45.000 hectáreas, mientras que en sorgo se sembraron 125.700 hectáreas cosechando recién unas 30 mil. Finalmente el cultivo estrecha sigue siendo la soja, que se sembraron 612.000 hectáreas y se están trillando unas 400.000
Esta es la producción que ha generado un leve aumento en el consumo de carne vacuna y de otros insumos para el campo. Chaco sigue produciendo, sus productores son un ejemplo de valor y coraje.
SIN EMBARQUES
La bajante del rio Paraná sigue generando complicaciones con los embarques de soja. No hay prácticamente cargas en barcazas. Según lo consultado a los operadores de Colono S.A., el rio esta en 1.85 metros y se necesitan casi 3 metros para poder embarcar. "Por otro lado un fracaso la cosecha en esta campaña. Año difícil. Año sin anuncios. Para maximizar la austeridad nomas", dicen las fuentes consultadas.










