Las personas ¿tienen fecha de vencimiento?

Este año cumplo 80 años, nací en 1944, y en esta etapa de la vida siento que hay normas que te encasillan y que, al parecer, disponen en forma genérica que las personas son como los lácteos, tienen una fecha de vencimiento y hay que retirarlos de la góndola, aun cuando el producto existe.
Esas normas, que posiblemente se dictaron con el afán de "proteger" a los mayores, se convierten para ellos en un motivo de estrés, de discriminación, muchas veces de agobio y en caso hasta de depresión del teóricamente "protegido".
Vamos con un ejemplo y será personal, no quiero involucrar a otros que también lo han sufrido. Soy profesor titular, de dedicación simple, o sea una sola cátedra a cargo, de "Organización y Administración de Empresas" de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE, y en esa Universidad tengo una antigüedad docente de 59 años.
Este año, me llega una nota de un funcionario que me dice que pase por personal y haga el trámite jubilatorio. Ningún análisis académico.
¿Qué pasará con los alumnos que están cursando? ¿Qué pasará con los muchos que ya cursaron y tienen que rendir?, es una asignatura del último año y muchos se reciben con ella, en la que soy el único docente. O sea, llegó la fecha de vencimiento, no hay otra causa.
Entonces, ¿cuál es la causa? Cumplí con mis obligaciones, no hay quejas de mi desempeño, reúno las aptitudes con concursos nacionales ganados en esa cátedra y en otra, entonces, ¿cuál es la causa del despido? Llegó la fecha de vencimiento. Yo entiendo que la jubilación es un derecho, no una obligación o castigo.
Ahora bien, no solo sirvo en la cátedra de grado, sino que ad-honorem por voluntad, dirijo una carrera de posgrado de especialización en "Gerenciamiento de Empresas Constructoras y de Servicio" y está sostenida por un convenio entre la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Arquitectura de la misma universidad. El posgrado está aprobado por Coneau y las facultades quieren reeditarlo, pero no, el director está vencido y tiene que ser retirado de la góndola.
Pero no es lo único, soy ingeniero, director técnico de una empresa y representante técnico en algunas obras que ejecuta, estoy matriculado en el orden nacional y provincial.
La jubilación es un derecho, no una obligación o un castigo.
Como se sabe, la ingeniería no es una tarea sedentaria ni de escritorio, con lo cual me muevo habitualmente, para lo que utilizo por lógica una camioneta, por lo que tengo que tener una habilitación para hacerlo. Aprendí a llevar el volante a los 8 años, sentado en el regazo de mi papá, y conducía de a ratos, a los 10, en los viajes a Puerto Tirol hacia la escuela donde era director, en un Ford T.
A los 18 tuve mi carnet y, desde ese momento, estimo no equivocarme si digo que tengo más de 1.500.000 km recorridos. Pero allí también me llegó la fecha de vencimiento y lo que durante años fue un trámite ahora se transforma en recorrer ventanillas adicionales y además renovarlo anualmente.
Algunos pensarán: posiblemente el año que viene no vuelva. Te inspeccionan como si fueras un principiante, hay que recitar las reglas tránsito y hacer una prueba de manejo, ¿por qué? Porque estás vencido.

Creo que todo el esquema normativo pasa por alto el hecho de tener en cuenta la capacidad de raciocinio de la persona.
No voy a dar más clases cuando vea que no estoy en condiciones de hacerlo o cuando no tenga más que aportar a mis alumnos en mi función de educar.
No voy a conducir más, cuando entienda que no estoy en condiciones de hacerlo.
Dejar de lado a la persona en su condición de ser racional y ponerle límites por el solo hecho de su edad es discriminarlo. Estas limitaciones etarias aceleran el proceso de envejecimiento y, además, hacen esa etapa poco grata.
Limitar la posibilidad de hacer, de cumplir tus objetivos de vida, de sentirte útil, es amputar tu libertad. No persigo que me defiendan ni que me compadezcan, solo quiero que se reflexione sobre el tema.
Sé que estoy en la fila, cada vez más cerca de la ventanilla, pero déjenme llegar a ella con dignidad, sirviendo, trabajando, enseñando, escribiendo, calculando, conduciendo, o sea, en síntesis: viviendo. No me saquen de la góndola, no soy un yogur.
Ponerles límites a las personas solo por la edad es discriminar, es limitar la posibilidad de cumplir objetivos de vida, es amputar la libertad.












