Algodón: de la ciencia básica a la aplicación productiva
SÁENZ PEÑA (Agencia). El INTA, bajo un trabajo de investigación hecho en la estación experimental de Sáenz Peña, ha logrado una variedad de algodón donde mezclan la ciencia básica con la aplicación productiva actual.
"La nueva variedad de algodón producida por el INTA combina varios eventos de modificación genética sobre un mismo cultivar. Algo que rápidamente se podría denominar eventos genéticos ‘apilados’", explicaron a NORTE RURAL los ingenieros Mauricio Tcach y Alex Montenegro, del INTA Sáenz Peña.

Esta variedad fue presentada días atrás en Colonia La Matanza. Allí se desarrolló un núcleo demostrativo algodonero, donde el INTA Sáenz Peña, con la colaboración de la empresa Gensus organizó una jornada donde se demostró las cualidades del algodón.
VARIEDAD RESISTENTE
Los integrantes del equipo de algodón explican que, desde la inscripción de la primera variedad resistente a lepidópteros (BT) o al glifosato (RR), no se generaron desarrollos con tolerancia a otros herbicidas.
SI bien la incorporación de estos eventos generó importantes beneficios, el uso continuo de glifosato incrementó la frecuencia de malezas tolerantes y resistentes a dicho herbicida.
De esta manera, se trabajó en pos de un producto que pueda subsanar este inconveniente, por lo cual se desarrolló un tipo de algodón resistente a otro evento genético, como es la tolerancia a la imidazolinonas (IMI). Los técnicos resaltaron, además, que este material es inédito en el país para el cultivo en cuestión.
QUÉ SON LAS IMI
Cabe considerar que las imidazolinonas (IMI) son un grupo de herbicidas que permiten el control de un amplio espectro de malezas y son efectivas a bajas dosis de aplicación dada su alta potencia biológica.
Esta familia de herbicidas actúa interrumpiendo la biosíntesis de un tipo de aminoácidos que producen sólo las plantas. Se trata de herbicidas residuales que se pueden aplicar a cultivos en pos emergencia o al suelo, que tienen una residualidad de 30 días aproximadamente, según el tipo de herbicida. Ejercen un buen control sobre gramíneas y malezas de hoja ancha, y fundamentalmente apuntan a un control de malezas de semilla, aunque también se los puede utilizar sobre malezas pequeñas con buenos resultados.
¿SE PUEDEN COMBINAR CON OTROS GENES?
Por sus efectos de control de la imidazolinonas (IMI) se pueden combinar con otros genes como el resistente a lepidópteros (BT) o al glifosato (RR), en un mismo cultivar. Por lo cual representa un hecho destacado e inédito en el mejoramiento genético de algodón.
Este suceso permitirá que el algodón se pueda integrar a la rotación de otros cultivos tolerantes como sorgo, maíz y soja. Como también se podrá utilizar en los barbechos, asegurando bajar costos y llegar con el lote libre de malezas al momento de la siembra, y además en el momento de pos emergencia del cultivo, actuar sobre la resistencia al glifosato.
"TODO EN UN MISMO CULTIVAR"
El objetivo del desarrollo de este tipo de cultivares es permitir a la Argentina disponer de líneas de algodón con distintos grados de resistencia a herbicidas, estableciéndose un sistema de selección de origen nacional que pueda dar respuesta al área algodonera y su medio ambiente, que es diferente al de otras zonas de cultivo en el mundo con otro tipo de problemáticas de malezas.
LA INTERRELACIÓN
En este punto se debe destacar la colaboración para este proyecto de empresas nacionales como Gensus y el Grupo Agroperfiles, resaltando que esta investigación no solo apunta a la parte agronómica, sino que también genera un camino para futuras investigaciones encaradas desde el punto de vista del mejoramiento genético del algodón en la Argentina. Vinculando al INTA, con el sector empresario y productores.
La conclusión es que además de los hechos científicos podemos converger y unir distintos actores de la cadena algodonera, augurando un futuro promisorio para el cultivo en nuestra región al ritmo de la investigación y la integración entre los actores del sector que se dedican a esta producción.










