Profesorado de Educación Física: estudiantes quieren ocupar su sede
Los alumnos cursan la carrera repartidos en varias instituciones de distintos puntos de la ciudad. Eso les genera trastornos y costos.
En la mañana de este lunes los estudiantes del Instituto Superior del Profesorado en Educación Física (Iesef) llevaron a cabo una clase pública dentro del Instituto San Fernando Rey, con el objetivo de visibilizar los problemas con los que tienen que lidiar en el día a día por no poder trasladarse a la sede propia de esa carrera.

El nuevo edificio del Iesef fue construido a lo largo de un extenso proceso que obligó a los estudiantes a recibir clases en otras entidades de la ciudad, y la obra fue inaugurada oficialmente en noviembre del año pasado pero todavía no está habilitada para que las clases se dicten allí.
"NO NOS DICEN NADA"
"Oficialmente en ningún momento nos dijeron nada. Nosotros vimos a fines de noviembre de 2023 que la gestión anterior inauguró la obra. Creemos que el edificio no está terminado, pero no tenemos respuesta de por qué no podemos usar las instalaciones", declaró Paula Aguirre, presidenta del centro de estudiantes del Iesef.
La representación estudiantil explicó que el malestar es porque hace más de dos años que los alumnos viven una situación irregular, en la que debieron abandonar progresivamente el edificio viejo, a medida que avanzaba la obra del nuevo, con reubicaciones en otras institucionales que no son óptimas para el dictado de una carrera muy singular, que combina clases teóricas con mucho adiestramiento físico. "Entendemos que este tema no se pueda solucionar ya, pero queremos una respuesta de carácter urgente", afirmó Paula.
Los estudiantes están ansiosos por instalarse en el edificio situado junto al Parque 2 de Febrero, que cuenta con tres gimnasios, canchas, piscinas y otras instalaciones. Aparentemente, la obra fue inaugurada "para la foto" pero todavía faltan condiciones para su utilización efectiva.
"A la parte teórica la hacemos en el San Fernando Rey, la parte práctica la hacemos repartidos en el Jaime Zapata, en el Club Sarmiento y en Cune", agregó Paula, que apuntó que "a veces 10.20 estamos cursando el teórico y 10.30 tenemos que estar en alguno de esos clubes", señaló.
Si bien lograron organizarse para que no se les cuente como tardanza la demora por imposibilidad material de salir de una clase en un punto de la ciudad y llegar a tiempo a la siguiente en otro lugar, el trastorno no es solo en los horarios. También tiene una fuerte repercusión económica.
Un estudiante sin movilidad propia (la gran mayoría) habitualmente debía tomar dos colectivos para entrar y salir de clases, y ahora son entre tres y cuatro boletos los que deben abonar en la misma jornada. El Iesef tiene una matrícula de entre 1500 y 1600 estudiantes. "Necesitamos respuestas, definiciones claras", insistieron.










