Ampliar lagunas, propuesta ante los crónicos anegamientos capitalinos
La idea surge como alternativa más económica ante la falta de mantenimiento de los conductos pluviales y el crecimiento de una ciudad sin la previsión de desagües.
La continua postal que registra Resistencia con calles anegadas aun cuando los milimetrajes de lluvia no son considerables, especialmente las del micro y macrocentro, tiene varias razones pero pocas alternativas para hacer frente a los eventos meteorológicos.
El continuo avance de las construcciones, aun en zonas que no son aconsejables por su posibilidades ciertas de inundarse y la falta de mantenimiento de desagües profundizan el escenario.

Hugo Rohrmann, especialista en cuestiones hídricas y de una extensa trayectoria en la Administración Provincial Agua (APA), dialogó con NORTE acerca de una alternativa que considera que ayudaría a mitigar los inconvenientes que se generan por calles y hasta barrios anegadas que tiene que ver con la ampliación de las lagunas de la capital chaqueña.
Como ejemplo de la poca profundidad que hoy tienen, señaló a la laguna Francia, que apenas llega al metro y que el año pasado con la histórica sequía que afectó al Chaco y al país, literalmente se secó.
RELLENOS
El especialista indica que el problema no se circunscribe solamente a la capital chaqueña aunque sí más visibilización se produce ya que por su densidad poblacional en donde más gente se ve afectada cuando la acumulación de agua de lluvia paraliza la cotidianidad.
"Si vos llevás el agua de cualquier calle a una lagua es achicar el problema de las inundaciones urbanas todos los municipios han avalado como correcto el sistema de relleno de las lagunas y con ello permitir el avance de las construcciones", dijo.
Como ejemplo más concreto para los capitalinos utilizó lo que ocurrió con la laguna Argüello, que hoy quedó reducida respecto al tamaño que tenía hace unos 40 años que se traduce en esa imagen que conocen todos los resistencianos con calles anegadas a sus alrededores, desde la Yrigoyen en la zona del Municipio hasta la 9 de Julio frente a Sameep, todo en el radio del espejo de agua.
El especialista indica que no puede soslayarse que cada lluvia implica también sedimentos, que luego se acumulan tanto en las lagunas como en los conductos pluviales, lo que hace que disminuyan capacidad de almacenamiento o demore el escurrimiento, respectivamente. "El agua que corre por la calle es sucia, lleva sedimento y limpia todos los sedimentos que tiene la ciudad y las deposita en las lagunas, por lo tanto desde hace 20 o 30 años esas lagunas esos sedimentos se quedan ahí y cada vez las lagunas son más chicas de ahí la necesidad de que periódicamente se puedan profundizar o agrandarlas", añade. Idéntica situación para lo que son los conductos pluviales, Rorhmann indica que se construyeron hace mucho tiempo que acumulan sedimentos y que poco y nada se hace para limpiarlos.










