Anegamientos de calles,un problema recurrente
Algunas calles de la ciudad de Resistencia volvieron a quedar anegadas esta semana por las intensas lluvias caídas en pocas horas. Se trata de un problema recurrente que obliga a redoblar los esfuerzos en materia de prevención, asegurando el correcto funcionamiento de canales, desagües y sistemas de bombeo. No menos importante es el trabajo que se realice para generar conciencia sobre la necesidad de no arrojar residuos en la vía pública, ya que esas conductas desaprensivas se traducen en taponamientos que dificultan el escurrimiento de las aguas.
Tal como se informó ayer, las intensas lluvias del miércoles dejaron alrededor de cien milímetros de agua caída en pocas horas. Como en otras ocasiones, las precipitaciones provocaron anegamientos en las calles, generando acumulaciones de agua en zonas críticas que dificultaron el tránsito tanto peatonal como vehicular. Si bien el Gran Resistencia cuenta con un sistema de bombeo que forma parte de un plan de defensa contra inundaciones, no hay que olvidar que la ubicación de la capital chaqueña (sobre el valle aluvional del Río Paraná) hace que, ante cada riesgo de anegamiento, su vulnerabilidad se acentúe en las épocas del año que concentran los días más lluviosos.
Esta vez, los efectos del fuerte temporal impactaron con mayor dureza en las zonas más bajas, donde el escurrimiento de las aguas es más lento. Y es en esos lugares donde más se necesita trabajar con antelación ante los pronósticos de fuerte lluvias, asegurando que los desagües estén libres de obstáculos. Como se ha señalado ya en otras oportunidades ante situaciones similares, es importante recordar que los envases, bolsas y las botellas de plástico que se descartan en forma irresponsable en la vía pública contribuyen a dificultar el rápido escurrimiento del agua de lluvia. Por eso, como se observa más arriba en esta columna, es necesario generar una mayor conciencia en los vecinos sobre la importancia de descartar como corresponde estos elementos. En algunas ciudades con problemas de anegamientos por las lluvias se apostó al uso de la llamada infraestructura verde, que consiste en utilizar vegetación, suelos y procesos naturales para gestionar el agua de lluvia y crear entornos urbanos más saludables. Se trata de una alternativa más que interesante que, según señalan los especialistas en estos temas, ayuda a reducir la cantidad de agua de lluvia que llega al sistema de desagües, absorbiendo y almacenando el líquido de manera natural.
Otro tema importante es la conservación de las lagunas, que sirven de reservorios que ayudan a contener el exceso de agua en los días de intensas precipitaciones. Si todo funciona bien, se logra reducir las probabilidades que se inunden las calles o que el agua ingrese a los hogares de las zonas más bajas. También es fundamental que las zonas aledañas a las estaciones de bombeo se mantengan limpias y libres de basuras que puedan dificultar el trabajo de las bombas.
Se debe tener en cuenta, por otra parte, que en el área metropolitana del Gran Resistencia vive casi la mitad de la población de la provincia, con todo lo que eso implica en términos de tratamiento de los residuos sólidos urbanos. Por lo tanto, se puede decir sin temor a equivocarse que estamos hablando de una zona que está obligada a mantener en forma permanente el funcionamiento de su sistema integral de desagües y de bombeo para evitar los problemas que traen aparejados los anegamientos en días de intensas precipitaciones como las del miércoles pasado.
Por último, es importante que la ciudadanía comprenda que el cuidado del sistema de desagües de la ciudad es clave para evitar anegamientos que perjudican a todos. Alguien que arroja una botella plástica en la calle puede pensar que su acción es inofensiva, pero lo que sucede es que la suma de varias conductas desaprensivas termina perjudicando a todos, incluso a los mismos que actúan como si no les importara nada. Promover la participación ciudadana para lograr un mejoramiento de las condiciones del entorno es uno de los primeros eslabones de una larga cadena de acciones que deben realizarse para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades.










