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Clima bélico en Europa

El gasto en defensa de la mayoría de los países europeos está experimentando un fuerte crecimiento. Según los expertos, la creciente inquietud por el prolongado conflicto en Ucrania es uno de los principales factores que explican el aumento de recursos destinados a la compra de armas y equipamiento militar. 

"Estamos en una época de preguerra. Cada día es más evidente", dijo la semana pasada el primer ministro polaco, Donald Tusk, en declaraciones al periódico alemán Die Welt. "Sé que suena como un anuncio devastador, especialmente para la generación más joven, pero tenemos que acostumbrarnos al hecho de que ha comenzado una nueva era: la era anterior a la guerra. No estoy exagerando, se hace más claro cada día", aseguró Tusk, tras advertir que el conflicto en Ucrania está lejos de concluir y que la amenaza planteada por Rusia es real. 

Por otra parte, publicaciones especializadas señalan que la modernización militar que inició China y la inestabilidad generada por conflictos en distintas regiones también contribuyen al aumento del gasto militar a nivel global, lo que influye en las decisiones de los países europeos en materia de defensa. Aunque el presidente ruso, Vladímir Putin, ha negado en repetidas ocasiones que Rusia tenga entre sus planes atacar a los países de la OTAN, la invasión de tropas rusas a Ucrania preocupa cada vez más a los gobiernos de Europa central, que no descartan que el conflicto pueda extenderse a otros países. En ese sentido, el primer ministro de Polonia observó que "la  guerra ya no es un concepto del pasado". "Lo más preocupante en este momento es que literalmente cualquier escenario es posible", agregó.

Los países que integran la Unión Europea destinaron en 2023 una cifra récord de 240.000 millones de euros al área de defensa, lo que representa un aumento del 6% con respecto a 2022. Este incremento ha sido impulsado por la compra de nuevos equipos militares y el clima bélico derivado del conflicto en Ucrania. Además, se observa que 20 de los 27 países de la Unión Europea han aumentado su gasto en defensa, con algunas naciones que registran incrementos significativos, como Suecia, Luxemburgo, Lituania, España, Bélgica y Grecia. Por otra parte, Suecia y Finlandia se unieron recientemente a la OTAN, algo que hasta hace poco era una postura impensable para ambos países escandinavos, debido a que a lo largo de su historia se caracterizaron por ser neutrales.

En febrero pasado, el presidente de Francia, Emmanuel Macron advirtió sobre el riesgo que enfrenta Europa si se produce una escalada bélica y planteó la posibilidad de enviar tropas a Ucrania para impedir que Rusia gane la guerra. En respuesta a las declaraciones del mandatario francés, Vladimir Putin dijo que un envío de tropas de aliados de la OTAN a Ucrania traería consecuencias "trágicas" haciendo referencia de ese modo a la posibilidad de un conflicto nuclear. Aunque hasta ahora la mayoría de los países europeos rechazaron la posibilidad de que sus ejércitos participen en forma directa en el conflicto de Ucrania, la decisión de las autoridades rusas de aumentar la presencia de tropas cerca de Suecia y Finlandia —los últimos países que se incorporaron a la OTAN—, fue interpretada como una señal que incrementa los temores en el marco de una guerra cuyo desenlace aún es incierto. En 2022, cuando tropas rusas realizaron ejercicios militares simulando un ataque nuclear, Putin dijo que "la próxima década será la más peligrosa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial". También afirmó que el mundo unipolar conocido hasta ahora en poco tiempo se convertirá en algo del pasado. 

Por su parte, la  presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen sostuvo que la amenaza de guerra "puede no ser inminente, pero no es imposible". "No se deben exagerar los riesgos de una guerra, pero sí hay que estar preparados para afrontarlos", agregó. Es de esperar que se realicen nuevos esfuerzos diplomáticos para evitar que las naciones europeas marchen hacia un conflicto que pueda afectar a toda la comunidad internacional. En ese sentido, vale recordar lo que sostuvo el papa Francisco, cuando dijo que "la guerra es siempre una derrota". Se trata de una afirmación que resalta la idea de que la guerra no es la solución y que la paz es el único camino hacia un mundo mejor.

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