Otra campaña agrícola frustrada por la sequía y el calor extremo
SÁENZ PEÑA (Agencia). El año agrícola está en su última parte y a los productores del Centro chaqueño no les queda mucho por cosechar, ya que la sequía y el calor frustraron la buena campaña que se esperaba.
"Es un panorama bastante oscuro el que estamos transitando y en caso de no llover en los próximos días no habrá humedad para pensar en un planteo con cultivos de invierno", comentó Javier Míkula, agricultor del domo central. "En nuestra zona El Niño no llegó y ya están pronosticando la llegada de La Niña, y si esto ocurre, sin que se pueda lograr reserva de humedad, será cada vez más complicado", dijo con desazón, pero manteniendo un dejo de optimismo ya que "algún lote uno siempre está moviendo y preparando por si llegan las precipitaciones".

El productor tiene su campo en la colonia Pampa Gamba, al oeste-noroeste de Sáenz Peña, limitando con el departamento de Maipú. "La zona recibió precipitaciones, pero los días de intenso calor en la primera quincena de marzo fueron peores que el mes que no llovió". "Las campañas van sumando entre tres y cuatro años con faltante de agua y la problemática se está acentuando demasiado porque además el sol está demasiado fuerte", explicó Míkula.
ALGODÓN, SOJA, SORGO Y MAÍZ
En su campo de tierras que tienen décadas de agricultura había sembrado "algodón, algo de soja, sorgo y maíz". "El sorgo se quemó en la semana de intenso calor y quedó por manchones, ahora seguramente vendrá un rebrote que no entregará la misma carga que la panoja inicial, pero algo dejará", refirió. La soja con sus "altos y bajos" aguantó en algunos lotes y el algodón que se había recuperado con las lluvias de febrero "se vino abajo en esos primeros días de marzo de sol implacable". "En los algodonales se agrega la problemática del picudo, lo que requiere de una batería de aplicaciones para controlarlo; pero uno no sabe qué hacer, si invertir en los insecticidas o no, porque las bochas están cayendo aunque el insecto no las toque", comentó Míkula. La conclusión: los cuatro cultivos están muy complicados.
ALTO COSTO DE LA DIRECTA
La situación del agricultor también tiene como adicional que "las tierras son viejas, de muchos años de agricultura", como ocurre en buena parte del Centro chaqueño que contuvo a los tradicionales medianos productores que durante décadas apostaron al monocultivo del algodón. "Siempre se trata de rotar, pero si no se reciben lluvias periódicas es imposible que el cultivo aguante", sintetizó.
El trabajo de la chacra es con sistema convencional, con labranza de la tierra, "y solamente algún lote muy pequeño en directa". El planteo de siembra directa fue una práctica que Míkula había implementado, pero, como ocurrió con otros productores, la suspendieron "por el costo de los insumos". "La roturación de la tierra nos salía un poco más barato, pero con la secuencia de campañas secas y el remate del intenso calor, en algunos lotes con directa se puede apreciar la diferencia entre un sistema y otro", dijo Javier Míkula.

POTREROS SECOS
SÁENZ PEÑA (Agencia). Los productores de mediana escala del Centro chaqueño tienen siempre en sus campos "alguna que otra vaquita" y en el caso de Javier Míkula la ganadería también es una alternativa, "pero las consecuencias de la sequía se sienten en los potreros secos".
El productor está manteniendo a sus animales comprando rollos de pasto y si el sorgo no prospera, la alternativa será ofrecerlo a las vacas. La actividad mixta también es una tradición del chacarero de media escala del centro de la provincia, que siempre tuvo "algún animalito para la caja chica". Esos animales son los que tratan hoy de sostenerlos tras los consecutivos años de cosechas truncas.
CAMPOS SIN PRODUCTORES
SÁENZ PEÑA (Agencia). "Cada vez quedan menos productores en los campos y los chicos y medianos son contados, lo que expone un panorama desolador de la ruralidad", resumió Omar Motyl, otro productor que como Javier Míkula pertenece a familias de los tradicionales chacareros que comenzaron a sembrar en el Centro chaqueño.
"En la recorrida por las colonias se observa que cada año desaparecen más productores", aseguró Motyl. "En el mejor de los casos esas chacras que se dejaron de sembrar comenzaron a desarrollar la ganadería, siempre que el productor ya estuviera en la actividad". "El que era mixto y sigue con los animales es porque ya tenía algo en su campo con las instalaciones mínimas, porque comenzar de cero a ser ganadero es imposible por los altos costos", agregó el productor de La Mascota.










