El faro
En la antigüedad el faro era el símbolo y referencia para marineros y navegantes. No había GPS y entonces se transformó en una herramienta clave para ubicar a quienes viajaban por el mar. Por lo tanto, cuando los navegantes divisaban a lo lejos la luz del faro, sabían que estaban llegando a puerto seguro. 
Pero a veces, se formaban mantos de niebla muy espesa y eso traía confusión. Los que creían estar acertados se equivocaban, muchas veces, y los resultados obviamente resultaban desastrosos.
Cuando la sociedad argentina votó por un cambio, lo hizo pensando en un estado de rechazo a tanta corrupción, de tantos privilegios que solo osaban algunos amigos de ese poder corrupto.

Así, algunos votaron con las esperanzas de cambio, y otros diciendo, literalmente, "que se pudra todo" con tal que no siga el kirchnerismo gobernando al país.
LA GUÍA
En la política económica y social de un país el faro que deben tener los gobernantes es el contacto con la gente, en la calle. El saber qué le pasa al empresario pyme, al que kiosquero o almacenero del barrio, a los jubilados, a los docentes y agentes de la salud pública, a las fuerzas de la seguridad, les dará la pauta de en qué punto del destino está ubicado.
El gobierno nacional el próximo miércoles 10 de abril cumplirá sus primeros cuatro meses de gestión. La situación en lo económico con una inflación que, en los supermercados dice una cosa y en los números del Indec otra, trata de tranquilizar, pero no se ponen de acuerdo.
Ana Laura es una docente que fue con su esposo al supermercado y haciendo una cuidadosa selección de productores salió asustada por los precios, porque sabe que no le puede garantizar la seguridad alimentaria para todo el mes a sus hijos, porque también hay que pagar alquiler, expensas y otros gastos, "y a que a nadie le agarre dengue o covid porque de pestes estamos rodeados", dice.
Su esposo es un pequeño horticultor. La ola de calor le quemó todo lo que había sembrado. "Y eso que tenía agua, pero no aguantó el soplete", cuenta y eso indica que lo ha perdido todo.
LA NIEBLA
La niebla que cubre la visibilidad e impide divisar la luz del faro significa que los tripulantes de la nave no han tomado contacto con el punto de referencia. A veces, la niebla, son algunos funcionarios que le cuentan a quien gobierna que todo está bien, que la gente está feliz.
La niebla, a veces, también, son algunos periodistas que cuentan por rencor que ahora "vamos por el camino correcto, que hay que seguir mirando el espejo retrovisor y que paguen los culpables del robo al país".
Entonces, el que conduce la nave recibe información cambiada, tergiversada, porque literalmente no tiene espacio ni tiempo para tomar contacto con el calor de la calle, de lo que realmente se vive.
LOS GUARDIANES
Los guardianes terminan siendo los legisladores nacionales y los propios gobernadores, que de manera constante deben persuadir al señor presidente de la Nación –tienen que ayudarlo- a llegar a buen destino. Obviamente, el capitán del barco debe dejarse ayudar.
LA REALIDAD EN EL PARABRISAS
Hay una realidad que para el Norte argentino es asfixiante. El aparato productivo está en una situación complicadísima. Este periodista ha tenido la oportunidad de recorrer lotes en el departamento Almirante Brown y he podido observar miles de hectáreas de maíz prácticamente perdidas en su totalidad a causa de la ola de calor y del ataque de la superplaga, la chicharrita.
Algodonales complicados, aunque no en forma uniformes y lotes de soja para el espanto. Millones de pesos invertidos y sin posibilidades de recuperación y se pueden ver lotes picándose para la ganadería. "Algo nunca visto, tremendo", dicen los técnicos y productores que nos acompañaron.
Hay un estado de preocupación generalizada del aparato productivo. El productor ganadero, por ejemplo, está preocupado por el precio de la vacuna contra la aftosa, por la falta de lluvias, porque no le alcanza para sueldos del personal y va dejando de lado objetivos como es la incorporación de genética y nuevas tecnologías y ese camino no lo tiene que dejar de lado, porque la ganadería es una inversión a largo plazo, no es como la soja que en diez meses entrega resultados.
La declaración de emergencia resultaba una obviedad para los departamentos más castigados en el Chaco. Sin embargo, el gran ausente sigue siendo el Estado nacional que deberá acercar algún paliativo crediticio para los que son sujetos bancarios y para los que no, alternativas para que los pequeños y medianos productores no se salgan del sistema y tengan que seguir malvendiendo sus tierras para migrar internamente.
A SACARSE LAS GAFAS DE SOMBRA
Como es intensa la niebla, habrá que sacarse las gafas de sombra y mirar el horizonte escuchando a los protagonistas de esta triste realidad que sienten que aun desde Nación se les da las espaldas.
Hay problemas serios y hay miradas que no llegan. En salud, el Chaco atormentado por el dengue, los docentes con serios problemas estructurales en sus establecimientos. Ni hablar de los hospitales, con demandas tremendas que se parecen a lo que sucede con Secheep que como lo señalara su presidente Lalo Bistoletti, "nos dejaron los estantes pelados, vacíos totalmente".
Estamos ante una realidad crítica. Habrá que establecer medidas de urgencia y de emergencia, pero orientar y gestionar ante la Nación un decidido apoyo al sector productivo primario, que está golpeado.
La recuperación viene por ese lado. No ocultemos la realidad que vivimos. La herencia recibida es caótica. Pero la luna de miel se va terminando y habrá que buscar consensos para salir de esta situación.










