Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Heredar la pobreza

Los últimos datos difundidos por el Indec relacionados con la situación social y económica de la población, mostraron que, en el Gran Resistencia, en el segundo semestre del año pasado el 65,2% vivía por debajo de la línea de pobreza. Detrás de esa cifra se oculta el grave problema de la transmisión intergeneracional de la pobreza, como se denomina al fenómeno en el cual la pobreza se hereda de una generación a otra.

Esa transmisión intergeneracional significa que los niños y las niñas nacidos en hogares de familias pobres están expuestos a enfrentar un mayor riesgo de experimentar una larga lista de desventajas de todo tipo en su vida adulta. Y cuando más de la mitad de la población se encuentra en esa situación, el problema alcanza tal dimensión que, tarde o temprano, termina afectando al conjunto de la sociedad. Es que la situación económica y social en la que crecen las personas influye en forma significativa en la capacidad para salir de la pobreza. Está comprobado que la pobreza infantil y las dificultades económicas durante la adolescencia tienen un impacto duradero en el bienestar de las personas en su vida adulta.

El economista chileno, Manfred Max-Neef, autor del libro "Economía descalza", cuenta que en una oportunidad tuvo un encuentro con un padre de familia que vivía en condiciones precarias que transformó su perspectiva sobre la pobreza y la economía. En este encuentro, Max-Neef comprendió que es muy poco probable que quienes elaboran los postulados de la teoría económica convencional puedan imaginar lo que es vivir la dura realidad de la pobreza. El economista chileno dice que, al verse cara a cara con un hombre sin trabajo, mal alimentado y con una familia numerosa, comprendió inmediatamente la inutilidad en ese contexto del lenguaje económico refinado que había aprendido en las mejores universidades del mundo. El encuentro marcó, de alguna manera, un punto de inflexión en la vida de Max-Neef, llevándolo a desarrollar la noción de "economía descalza", que simboliza la necesidad de un enfoque más humano y empático hacia la pobreza, alejado de la deshumanización.

La pobreza en nuestro país se ha convertido en un flagelo que golpea cada vez más a amplios sectores de la población. Si, como afirman los sociólogos, la percepción de la vida está estrechamente vinculada con el espacio en el que se vive, cabe preguntar entonces cómo será esa percepción en quienes desde hace varias generaciones no tienen otra opción que vivir en viviendas precarias y conformarse con trabajos informales y mal pagos por falta de formación.  En estos difíciles días una nueva crisis vuelve a golpear a familias chaqueñas vulnerables y eso impacta con mayor dureza en la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes que, a menos que se haga algo en lo inmediato, heredarán la pobreza de sus padres. Frente a este preocupante escenario, es necesario redoblar los esfuerzos en la lucha contra la pobreza y garantizar políticas de primera infancia que se enfoquen en el desarrollo de los pequeños, así como en todas las necesidades de cuidado. Hay que trabajar también para que los adolescentes no abandonen la escuela y para que puedan acceder a los servicios de salud.  Es necesario revertir en forma urgente esta grave situación generada por la pobreza y así evitar que se siga hipotecando el futuro de los chicos. De lo que se trata, en definitiva, es de adoptar medidas para que no se sigan perpetuando los ciclos de pobreza a lo largo de varias generaciones de chaqueños.

Las cifras que dio a conocer el Indec con registros de todo el país confirman que persiste una gran deuda con la infancia en la Argentina. Como bien señala Unicef, los descuidos y la inacción que afectan a la infancia tienen un alto precio y comportan consecuencias a largo plazo para la salud, la felicidad y las capacidades para obtener ingresos cuando estos niños alcancen la edad adulta. Y lo que es peor, también contribuirán a perpetuar los ciclos de pobreza, desigualdad y exclusión. Frente a este preocupante escenario, es necesario resolver con urgencia estos problemas con políticas integrales que permitan revertir una situación que es muy seria y que hipoteca el futuro de las nuevas generaciones y de toda la sociedad.

Te puede interesar