Nuestro lugar en el mapa
La frase "usted está aquí" se utiliza en los planos de evacuación, tanto en edificios públicos como privados, para informar la ubicación de la persona dentro del plano. La representación gráfica de un espacio determinado formó parte, desde tiempos inmemoriales, de la vida cotidiana de comunidades en todo el planeta. Y nuestra sociedad no es la excepción. Pero el hecho de que la Argentina tenga al primer mandatario anarco-capitalista del mundo -como asegura el propio presidente de la Nación, Javier Milei- hace que el ejercicio de buscar una pequeña representación del lugar en el que nos encontramos se haya vuelto una práctica más frecuente.
El psicólogo canadiense David Richard Olson tiene varios libros escritos sobre el desarrollo cognitivo. En una de sus obras relata el caso de unos jóvenes del pueblo inuit (una comunidad originaria que vive en el Ártico donde las formaciones de nieve están en constante movimiento, de manera tal que los rastros desaparecen en pocas horas) que, acompañados de un grupo de extranjeros, buscaban un depósito con alimentos. Luego de varias horas de búsqueda infructuosa y ante la imposibilidad de localizarse a sí mismos en el mapa, los extranjeros dijeron: "Estamos perdidos". Pero los inuit, con su particular visión del mundo, insistían en que la realidad era otra: "No. Es el depósito el que se ha perdido", aseguraron a los visitantes.
"La extraordinaria pericia para orientarse de los inuit no surge de la destreza tecnológica (han evitado los mapas, las brújulas y otros instrumentos), sino de una comprensión profunda de los vientos, las formas de los ventisqueros, el comportamiento animal, las estrellas, las mareas y las corrientes", explica el escritor estadounidense, Nicholas Carr, en su libro Atrapados. Por estas latitudes también hay necesidad de ubicarse, de saber dónde estamos parados en momentos en que el gobierno nacional realiza un fuerte ajuste y promueve cambios que no tienen precedentes. Definiciones como "el Estado es una organización criminal" o "entre la mafia y el Estado prefiero a la mafia. La mafia tiene códigos, la mafia cumple, la mafia no miente, la mafia compite" desconciertan a (casi) todo el arco político y a buena parte de la ciudadanía.
A lo largo de los siglos la humanidad cambió su concepción del mundo. La milenaria cultura china, consciente de la necesidad de ubicarse en cada tiempo y lugar, acuñó un proverbio que recuerda que "son padres sabios aquellos que dan raíces y alas a sus hijos, y un mapa". Es probable que el fenómeno Milei se deba a que entre otras cosas ofrece a sus adherentes una forma convincente de explicar el mundo y de proponer una salida concreta. Así lo sostiene la politóloga María Esperanza Casullo, autora del libro "¿Por qué funciona el populismo?". En esa obra plantea que tanto en países con economías sólidas, como en aquellos donde predomina la desigualdad, el "mito populista" señala a sus enemigos y plantea acciones para redimir a un pueblo traicionado por fuerzas internas y externas que intentan desviarlo de su destino. En otras palabras, es como si exhibiera primero un gran cartel con un mapa y con la frase "Usted está aquí" y luego otro que dice "Única salida".
Los cartógrafos explican que a lo largo de la historia de la humanidad los mapas han servido para plasmar los conocimientos, las creencias y los valores propios de cada época. De ese modo, los primeros mapas de la Edad Antigua, los que reflejan la cosmovisión cristiana de la Edad Media, las primeras cartas portulanas y los que se elaboraron tras el descubrimiento del Nuevo Mundo, por ejemplo, ofrecieron cada uno a su manera información geográfica, de la política y la sociedad de un determinado momento histórico. Es probable que para lograr una mejor comprensión de lo que está pasando en nuestro país, con la economía y la sociedad, haga falta no un mapa complejo, sino más bien una pequeña representación del lugar en el que nos encontramos con un aviso que diga "Ud. está aquí".
Claro que para las mentes más curiosas eso no será suficiente y, en ese caso, lo mejor sería conocer más de cerca los escritos de los integrantes de la llamada Escuela Austríaca, entre ellos, la obra del estadounidense Murray Rothbard, una de las figuras más influyentes en el pensamiento libertario.










