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Riesgo de escalada bélica en Europa

El presidente francés Emmanuel Macron advirtió a los líderes europeos sobre el riesgo que enfrenta Europa si se produce una escalada bélica en el viejo continente y planteó la posibilidad de enviar tropas a Ucrania para impedir que Rusia gane la guerra. La respuesta del Kremlin no se hizo esperar. Putin dijo que un envío de tropas de aliados de la OTAN a Ucrania traería consecuencias "trágicas".

La posibilidad de una guerra nuclear si Occidente interviene militarmente en Ucrania genera preocupación en todo el mundo. Aunque la mayoría de los mandatarios de países europeos rechazaron la posibilidad de que sus ejércitos participen en forma directa en el conflicto de Ucrania, la decisión de las autoridades rusas de aumentar la presencia de tropas cerca de Suecia y Finlandia -los últimos países que se incorporaron a la OTAN-, fue interpretada como una señal que incrementa los temores en el marco de una guerra que ya lleva dos años y que cuyo desenlace nadie puede predecir.

Un clima similar al que se vive por estas horas en Europa fue el que se generó en 2022 cuando tropas rusas realizaron ejercicios militares simulando un ataque nuclear. En esa oportunidad, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que "la próxima década será la más peligrosa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial" y agregó que la ofensiva de su país sobre Ucrania era solo uno de los movimientos de piezas que comienzan a producirse en el tablero de la geopolítica mundial. Luego aseguró que el mundo unipolar conocido hasta ahora en poco tiempo se convertirá en algo del pasado.
Cabe recordar que en enero de 2022, es decir, antes de que se produjera la invasión de tropas rusas a Ucrania, los cinco países que ocupan una silla permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia) señalaron que "en una guerra nuclear no puede haber ganadores y no debe librarse nunca", y por eso firmaron una declaración conjunta comprometiéndose a cumplir los acuerdos en materia de no proliferación nuclear, desarme y control de armamentos.

Pero pocos días después, en febrero, el avance de militares rusos sobre territorio ucraniano volvió a preocupar al mundo. En la mencionada declaración, las cinco potencias que integran el Consejo de Seguridad de la ONU coincidían en señalar también que "dado que el uso de las armas nucleares tendrá consecuencias de largo alcance, también confirmamos que esas armas -mientras existan- deben cumplir con los objetivos de la defensa, la disuasión de la agresión y la prevención de guerras".

Según la ONU, en el mundo existen todavía alrededor de 13.080 armas nucleares. Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), hay más: unas 14.465. Estas armas de destrucción masiva están en mano de un puñado de países. A las ya mencionadas que integran el Consejo de Seguridad de la ONU se suman India, Pakistán, Israel y Corea del Norte, con poder nuclear. Pero solo dos países concentran cerca del 92% de este tipo de armamento que existe en el mundo: Rusia y EE.UU.

En 2018, en tanto, las naciones que participaron de la Conferencia de Desarme que se realizó en Ginebra en febrero de ese año, remarcaron que las armas nucleares, mientras existan, serán la mayor amenaza sobre la humanidad, ya que la enorme capacidad destructiva de una sola de ellas es suficiente para matar a cientos de miles de personas y devastar ecosistemas, economías, regiones agrícolas y establecimientos sanitarios en pocos minutos. Hasta ahora, Estados Unidos es el único país que ha utilizado armas nucleares en el pasado. Las empleó durante la Segunda Guerra Mundial en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, con consecuencias devastadoras.

Para algunos líderes la amenaza de una agresión rusa en territorio europeo ya no resulta tan improbable. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen dijo que la amenaza de guerra "puede no ser inminente, pero no es imposible". Y añadió: "No se deben exagerar los riesgos de una guerra, pero sí hay que estar preparados para afrontarlos". Es de esperar que se imponga la racionalidad ya que, como se acordó en el Consejo de Seguridad de la ONU, en una guerra nuclear no puede haber ganadores y no debe librarse nunca.

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