Cincuenta años del VW Golf
Este año Volkswagen celebra el 50 cumpleaños del Golf. Un nombre que ya llevan 37 millones de vehículos hasta la fecha. Pero el camino hasta convertirse en un superventas no estaba en absoluto predeterminado.
Volkswagen no se limitó a sacar un conejo de la galera, sino que dispuso de varias opciones en forma de diversos concept car. Ahora, por el aniversario, los alemanes dieron a conocer uno de esos prototipos, que además está expuesto al público.

A finales de los años ‘60 ya se había empezado a trabajar en Wolfsburg en un sucesor del Volkswagen Escarabajo. Se crearon varios proyectos, entre ellos el EA 266 con motor central, en el que Porsche desempeñó un papel destacado. En esa época había muchos indicios de que el EA 266 pasaría a la producción en serie como heredero del Escarabajo.
Sin embargo, el engorroso mantenimiento del motor, el complicado comportamiento de las suspensiones y el costo de fabricación se sumaron al cambio de jefe en la cúpula de la empresa que llevaron el proyecto a un abrupto final en 1971.

AYUDA ITALIANA
El EA 276 de 1969 ya mostraba muchas características del exitoso modelo posterior, como el motor delantero con tracción delantera o la zona trasera con un gran portón. Bajo el capó, sin embargo, seguía estando el conocido motor bóxer del Beetle con refrigeración por aire; la clave se centraba en la fiabilidad y los bajos costos de desarrollo.

Sin embargo, esta tecnología tenía los días contados: el primer Volkswagen Gol para Brasil, en 1981, se basaba en un concepto similar y tenía el motor de un Beetle bajo el capó en la parte delantera.
El diseño del EA 276 era todavía bastante rudimentario, por lo que Volkswagen buscó ayuda en Italia. Tras una gira por el Salón del Automóvil de Turín de 1970, se contrató a Giorgetto Giugiaro (Italdesign), responsable de varias innovaciones interesantes. Se le encomendó la tarea de diseñar el EA 337, que (con algunas concesiones) se convirtió en el Golf.

Para marcar el inicio del año del aniversario, Volkswagen ha expuesto el Golf I en el Salón del Automóvil Clásico de Bremen, conmemorando así el comienzo de la revolución automovilística en 1974.










