La resiliencia y vigencia de Boni Díaz, historia viviente en el Sudoeste
Fue una de las últimas pasajeras que pudo arribar, con el tren, a Coronel Du Graty. Llegó a trabajar como peona golondrina y se radicó en este rinconcito chaqueño.
CORONEL DU GRATY (agencia). En un aniversario más de la localidad, NORTE dialogó con Agueda Bonifacia Díaz, más conocida como "Doña Boni", como a ella le gusta que la llamen. Hoy tiene 82 años, nació en las Breñas, se concubinó en el año 1968 donde nacieron sus tres primeros hijas y que luego se separó y contrajo matrimonio con don Abel Kek, de la cuales nacieron los otros sumando un total ocho hijos, 25 nietos, 23 bisnietos y un tataranieto.

Una mujer emprendedora, que transpiró sudor de los montes chaqueños y se mezcló en medio de los líneos de algodones. Cosechó y carpió. "Éramos muy humildes, muy pobres", recuerda. No pudo ir a la escuela, pero una de sus hermanas le enseñó a leer y a escribir; al igual que el poeta Mario Nestoroff. "Hoy, ando bien, me siento bien. Cocino, estoy en mi casa, atiendo a mis nietos cuando vienen. Estoy solita pero feliz, leo la Biblia y hago una oración por todos mis hijos. Tengo fe que voy a seguir un tiempo más. Trabajo en mi casa, cuido mis perros y loritos. Estoy contenta, que todos mis hijos trabajan y no hacen cosas malas", detalla doña Boni.
Mujer multifacética
"Con mi mamá, estábamos en San Bernardo y nos fuimos a Mesón de Fierro dos años. Mi tía Susana nos trajo a Du Graty. Veníamos a cosechar algodón como peones golondrinas en Campo del Banco y estuvimos ahí por un tiempo. Con el trabajo me compré una casita en el pueblo, aproximadamente en el año 64 y 65. Esto era todo monte (hoy este predio está ubicado frente de la comisaría). Éramos mi mamá, mis cuatro hermanos, y dos nenas", vivencia la mujer.
Y agrega: "Después fui costurera en mi domicilio, ahí yo cosía bolsas que se utilizaban en la recolección de algodón. Después de un tiempo empecé a trabajar en un comedor, ya no era casi cosechera –dijo con una sonrisa-. Yo era modista así que hacía ropas. También compraba carne en las carnicerías y salía a vender a los campos. Recuerdo que era todo monte, en esa época ya estaba don José Czombos de juez, don Sanabria y don Barboza era policía. Eran difíciles esos tiempos, nosotros cosechamos, destroncamos, carpíamos algodonales, todos por igual, era fea y muy crítica la situación. Pero trabajábamos".
"En el año 68 cuando falleció mi mamá, no quería quedarme acá. Me fui a Santa Fe a una Colonia judía. Después volvimos al Chaco otra vez, todavía había cosecha, recuerdo que 8 kilómetros hicimos con mis chiquitos caminando para llegar al campo. Y después 11 años trabajé en la municipalidad y en el colegio limpiando. No hay que quejarse de lo que Dios nos da. Yo, así como estoy, hago pan para vender y hasta Rosario a veces va, porque a mi sobrina le gusta mi pan. Antes amasaba una bolsa de harina y hacía 27 kilos por día y vendía todo el pan. Un día, los panaderos me denunciaron, me reclamaron porque yo vendía más pan que ellos", sonríe. A su vez, recuerda que en Mesón de Fierro "hasta chorizos hacíamos y vendíamos".

"Mi Familia provenía de una familia de músico, Los Hijos del Litoral eran mis primos. Los acompañábamos en los bailes, mis hermanos también tocaban la guitarra, Miguelito tocaba el acordeón y la guitarra. Mis tíos eran acordeonistas y los guitarreros mis hermanos. Y nosotros cantábamos. Éramos muy pobres y éramos radical pobres", agrega entre lúcidos recuerdos.
Su relación con Mario Nestoroff
"Yo amo mis hijos, yo sufro cuando no sé nada de alguno de ellos, los llamo. Quiero mucho a mis nietos, ellos siempre me llaman por teléfono, me piden que ore por ellos porque yo tengo fe en Dios. Yo sé que Dios me escucha, por eso estoy de pie. De chica no sufrí, porque ser pobre no es sufrir. Yo no fui a la escuela, mi hermana me enseñó a leer y a escribir. Y el poeta Mario Nestoroff me enseñó bien las letras y todo. Venía a la casa se juntaba con mis hermanos y nos enseñaban. Yo ya tenía 10 años, cuando yo aprendí a leer, compramos un librito que decía el rayo rojo, que era de un pistolero, cosechamos los sábados para comprar ese libro que llegaban los jueves", rememora emocionada.
Finalmente, Boni recuerda su paso por la municipalidad y las intendencias de Horacio H. Bravo, Helmut Kiek, Estanislao Wojtun, Delfor Horacio Rafel, Miguel Ángel Eduardo Melar, Alfredo Mario Pastor, Juan Carlos Polini: "Hoy Dalmasso está haciendo bien las cosas. Todos debemos defender esta comunidad porque el pueblo es de todos y no de todos los gobernantes de turno", concluyó.
Temas en esta nota

Coronel Du Graty celebra a su patrona con una jornada de fe y encuentro comunitario

Se viene la Novena y Fiesta Patronal en honor a la Asunción de la Virgen María

Du Graty busca ampliar su red de alcantarillas
Con 200 nuevos tubos de hormigón

Una madre pide que se cumpla una medida judicial para salvar la vida de su hijo

Imagen de Mi Tierra brilló en el Selectivo Chaco y representará a la provincia en el Nacional de La Falda

Diez familias de Coronel Du Graty ya tienen la llave de su casa propia

Nueva amenaza en una escuela chaqueña vuelve a generar alarma en la comunidad
Coronel Du Graty










