La Corte Internacional de Justicia aceptó la acusación de genocidio contra Israel
"La decisión del tribunal antisemita de La Haya demuestra lo que ya sabíamos: este tribunal no busca justicia, sino la persecución del pueblo judío", respondieron desde Tel Aviv.
Así reaccionó Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y una de las principales figuras de la extrema derecha israelí en el gobierno de Benjamín Netanyahu, ante la decisión de este viernes de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de imponer medidas provisionales a Israel bajo la convención sobre genocidio, a raíz de una solicitud de Sudáfrica.

La decisión del máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, con sede en La Haya, se centró únicamente en la plausibilidad del genocidio, sin indicar ningún significado sobre el fondo del caso, explica Maria João Guimarães. Esto podría llevar años.
Lo que hizo la CIJ, y que el Gobierno israelí condena, fue exigir que Israel tomara medidas para aliviar la dramática crisis humanitaria en la Franja de Gaza y castigar la incitación directa al genocidio. Tendrás que conservar todas las pruebas relacionadas con el caso e informar del cumplimiento de las medidas en el plazo de un mes.
Sin embargo, el tribunal no aceptó la solicitud de Sudáfrica de un alto el fuego en el enclave.
El hecho de que Israel haya aceptado participar en el proceso y presentar sus argumentos a la CIJ parece indicar, en teoría, cierta voluntad de aplicarlos sobre el terreno.

Netanyahu garantizó que el país cumple y está comprometido con todos los estándares del derecho internacional, siempre en el contexto de su derecho inherente a defenderse contra Hamás.
Pero señaló: "La mera afirmación de que Israel está cometiendo genocidio contra los palestinos no sólo es falsa, es escandalosa, y la voluntad del tribunal de discutirlo es una vergüenza que no será borrada durante generaciones".










