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Rechazó cualquier intervención del estado en la vida económica de los países

Estupor y sorpresa en Davos por el fuerte discurso de Javier Milei

Para algunos fue "un delirio absoluto", a otros les resultó pintoresco y los empresarios salieron conformes con algunas definiciones.

Estupor y sorpresa. Esas palabras pueden calificar la reacción de los asistentes a la conferencia que dio el presidente Javier Milei en el Foro Económico de Davos esta tarde, sobre todo cuando listó lo que, a su juicio, son los enemigos de la libertad.


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En Davos, Milei desarrolló un fuerte discurso de barricada contra el Estado y el socialismo, lo que sorprendió a parte de la audiencia y encantó a los empresarios.

"Todos. No hay diferencias sustantivas. Socialistas, conservadores, comunistas, fascistas, nazis, social-demócratas, centristas. Son todos iguales. Los enemigos son todos aquellos donde el Estado se adueña de los medios de producción", dijo y dejó con la boca abierta a la audiencia.

Una audiencia que, contrariamente a lo esperado, no llenó el gran auditorio del Foro, donde la mitad de las banquetas quedaron vacías.

"¡Bizarro. Con él no se salva nadie!", publicó la enviada del diario La Nación citando a un empresario británico antes de eclipsarse. "Es un delirio absoluto", afirmó su vecino de fila, un periodista alemán que no conseguía creer lo que acaba de escuchar.

Otros dos puntos causaron asombro: la afirmación de que el sojuzgamiento de la mujer es un invento de los enemigos de la libertad, así como el peligro que representa la defensa del medioambiente.

Milei se veía nervioso. No parecía cómodo ante esa audiencia tan diferente al público que lo sigue. Es verdad, si bien no en la cantidad esperada, africanos, europeos, asiáticos "el mundo presente en el reducido perímetro de Davos se había dado cita para conocer su concepto de "libertad" y "de desregulación a ultranza".

Mientras el presidente se dedicaba a ese ejercicio, a medida que desarrollaba sus conceptos más radicales, se oían algunas risas. ¿De sorpresa, de incredulidad, de fascinación? Imposible decir.

El final de la intervención de Milei, sí tuvo el efecto de un electroshock que dejó con la risa congelada a muchos asistentes: "Empresarios no se dejen amedrentar por la casta política. No cedan al avance del Estado. No es la solución. El Estado es la causa. ¡Y viva la libertad, carajo!".

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