Prevención y control vectorial del dengue
Las jornadas de lluvias en distintos puntos de la provincia aumentan el riesgo de propagación del dengue, que es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, debido a que las hembras de estos insectos voladores depositan sus huevos en recipientes que puedan acumular agua.
Por ese motivo y ante el mayor movimiento de personas por las festividades de fin de año, se recomienda continuar con todas las medidas de prevención y de erradicación de los criaderos de mosquitos.
El Ministerio de Salud de la Nación señaló que debido al riesgo actual de propagación en ocasión de un importante movimiento de personas con motivo de las festividades de navidad y año nuevo, se recuerda la necesidad de intensificar las acciones de prevención y control vectorial, sostener un sistema de vigilancia sensible, disponer de un sistema de atención preparado para la adecuada atención de los casos y afrontar eventuales brotes o epidemias y fortalecer la comunicación de riesgos y participación comunitaria.
En la provincia, el titular de la cartera sanitaria, Sergio Rodríguez, recordó que el descacharrado y el control del vector "son las herramientas básicas que aseguran la merma del contagio de dengue". El ministro, además, explicó que se registra "un pico alto de brote, con números que no son fiables, porque no hay un registro de notificaciones" y que "la situación del dengue es muy complicada en toda la provincia".
Es importante tener en cuenta, entonces, que el mosquito que transmite la enfermedad -el Aedes aegypti- puede completar su ciclo de vida, desde el huevo hasta la etapa adulta, en un período que va entre los siete y los diez días. Los adultos, por su parte, pueden vivir de cuatro a seis semanas. Se debe saber, por otra parte, en gran medida la lucha contra el dengue se focaliza en la hembra del mosquito, que es responsable de la transmisión de enfermedades porque necesita sangre humana para el desarrollo de sus óvulos y para su metabolismo. Debido a que la transmisión de la enfermedad se produce cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otras personas, la clave está en evitar las picaduras, para lo cual se recomienda utilizar repelentes. Pero la clave está en reducir el número de mosquitos, y esto se logra evitando la formación de criaderos. Por eso es muy importante que, por un lado continúen los operativos de limpieza en los espacios públicos y que en cada uno de los hogares se haga un control periódico para eliminar en forma correcta los recipientes que no se utilizan.
Como se dijo, el vector principal de la enfermedad es el mosquito hembra de la especie "aedes aegypti", y su reproducción y propagación se incrementa en forma notable en las regiones que tienen climas con abundantes lluvias y elevadas temperaturas. Otro factor que influye es la insuficiente provisión de agua potable en algunas zonas que obliga a almacenarla en recipientes caseros descubiertos que pueden transformarse en reservorios que funcionan como criaderos. La transmisión de la enfermedad es predominantemente doméstica. De ahí la importancia de que en cada hogar las personas adultas se comprometan y enseñen a los más chicos a adoptar las medidas para eliminar los posibles criaderos, como por ejemplo eliminar recipientes que no son de utilidad y que pueden acumular agua, como latas, botellas, neumáticos o lonas. Aquellos que se utilizan en forma frecuente deben ser colocados boca abajo una vez finalizado su uso. Se trata de medidas simples que persiguen un mismo objetivo: evitar la acumulación de agua en esos recipientes, que son el lugar elegido por estos mosquitos para poner sus huevos. Se aconseja también utilizar repelentes, llevar prendas que cubran brazos y piernas, especialmente al estar al aire libre. Será de gran ayuda para toda la comunidad de nuestra provincia que en cada casa se mantengan los patios ordenados y los jardines desmalezados. También hay que poner énfasis en la limpieza de canaletas y desagües de los techos y, dentro de las posibilidades de cada familia, se pueden colocar mosquiteros en las puertas, ventanas y en los cochecitos de los niños más pequeños.
La suma de voluntades en el seno de la comunidad también contribuye a impedir la transmisión de la enfermedad. De ahí la importancia de poner en práctica, en cada hogar, todas las medidas de prevención.










