No bajar la guardia en la lucha contra el dengue
No es momento de bajar la guardia en la lucha contra el dengue. Según datos oficiales, los contagios aumentaron más del 240 % en la última semana en la provincia. El incremento está relacionado en forma directa con las intensas lluvias, que facilitan la proliferación de los mosquitos. Por lo tanto, es necesario adoptar las medidas, ampliamente difundidas, para protegerse de las picaduras.
En los períodos de lluvias intensas aumenta el riesgo de propagación de la enfermedad, que es transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Es que las hembras de estos insectos voladores depositan sus huevos en recipientes vacíos que puedan acumular agua. Uno de los lugares preferidos para hacerlo son las cubiertas abandonadas de automóviles, porque el caucho permite mantener la temperatura necesaria para el desarrollo de las crías. Pero también los bebederos de mascotas, los floreros y hasta las tapitas de botellas pueden servir como espacios adecuados para criaderos. Y ante cada lluvia copiosa, aumenta la posibilidad del nacimiento de las larvas.
El Aedes aegypti puede completar su ciclo de vida, desde el huevo hasta la etapa adulta, en un período que va entre los siete y los diez días. Los adultos, por su parte, pueden vivir de cuatro a seis semanas. En general, la lucha contra el dengue se focaliza en la hembra Aedes aegypti, que es responsable de la transmisión de enfermedades porque necesita sangre humana para el desarrollo de sus óvulos y para su metabolismo. Debido a que la transmisión de la enfermedad se produce cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otras personas, la clave está en evitar las picaduras, para lo cual se recomienda emplear repelentes, aunque siempre lo más importante será reducir el número de mosquitos, y esto se logra evitando la formación de criaderos. En este sentido, es importante que continúen los operativos de limpieza en los espacios públicos y que en los hogares se eliminen los recipientes en desuso.
Es importante recordar que la fumigación y la aplicación de insecticidas son medidas de control que están destinadas a eliminar a los mosquitos adultos, pero no son útiles para erradicar huevos ni las larvas. Es por eso que siempre deben ir acompañadas por otras acciones de control y, especialmente, de eliminación de recipientes que pueden acumular agua tanto en los hogares como en los espacios públicos.
Se espera que antes de fin de año esté disponible la vacuna contra el dengue. Se trata de Qdenga desarrollada por el laboratorio japonés Takeda y que ya fue aprobado por la Anmat. Según se informó, podrán vacunarse todas las personas a partir de los cuatro años y hasta cualquier edad, que hayan tenido, o no, la infección. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dengue se ha convertido en una las enfermedades que más se ha extendido por el mundo. Se estima que cada año se registran cerca de 400 millones de infecciones a nivel global y que debido a factores como el aumento de las temperaturas en muchos países la mitad de la población mundial está expuesta al riesgo de contraer la enfermedad.
Frente a este panorama, es necesario sumar el esfuerzo de cada vecino para que se asegure el mantenimiento de patios, con la eliminación de objetos que no son útiles y que pueden acumular agua, lavando periódicamente bebederos de animales, reemplazando con tierra o arena el agua de los floreros y asegurándose que los tanques de agua o cisternas permanezcan tapados en forma correcta. La clave está en la eliminación de los criaderos de mosquitos. Con menos mosquitos, las posibilidades de propagación de la enfermedad se reducen en forma notable. Se debe recordar, además, que aquellas personas que se contagian por segunda vez con el virus tienen un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad de manera más grave. Debido a que la transmisión de la enfermedad es predominantemente doméstica, es fundamental el compromiso que se adopte para eliminar los criaderos. Será de gran ayuda que se mantengan los patios ordenados y los jardines desmalezados. También hay que poner énfasis en la limpieza de canaletas y desagües de los techos y, dentro de las posibilidades de cada familia, colocar mosquiteros en las puertas y ventanas.










