El supuesto femicida de Zulma Beatriz fue juzgado en 2018 por violencia de género
Zulma Beatriz Cabrera fue asesinada el viernes por la tarde y se detuvo a su pareja Oscar Luis Gómez quien este martes deberá declarar. El acusado luego de cometer el crimen, arrojó el revólver a la cámara séptica y debieron vaciarla para extraer el arma que usó para cometer el femicidio.
Cabrera de 61 años fue asesinada en el domicilio de San Lorenzo 3400 que compartía con el hombre de 49, con el que había retomado la relación hace casi siete años tras una condena por violencia de género, pudo saber NORTE. El acusado de femicidio, estuvo en el banquillo en el juzgado Correccional en el 2018. Una sola denuncia consta en el sistema judicial y este martes la fiscal en temática de Género Noelia Encina le tomará declaración de imputado por homicidio agravado por el vínculo ( femicidio) que prevé la pena máxima de prisión perpetua.
Los detalles al transcurrir los días son escabrosos y una hija de la víctima y su pareja fueron los primeros en dirigirse hasta el lugar del hecho.
El viernes 29 de septiembre, Verónica Leyes fue a las 15.15 con su marido hasta el inmueble de la madre: luego de varios intentos de contactarla por celular, se dirigieron a calle San Lorenzo, el hombre golpeó la puerta varias veces y nadie los atendía. De una patada derribó la misma y allí encontraron a Gómez parado con una herida en la mano izquierda y otra en el abdomen. "¿Por qué mi mamá no atiende el teléfono?", preguntó Leyes al sujeto. "Porque nos matamos", respondió fríamente Gómez, quien se corrió y les mostró el cuerpo de Cabrera, que había sido asesinada de un balazo en la cabeza. Leyes desesperada, corrió a la calle y pidió ayuda. Su esposo redujo al asesino.

Los investigadores pudieron determinar en la escena del crimen, que el sospechoso arrojó el arma homicida al pozo ciego y debieron drenarlo. Un revólver calibre.22 fue hallado , además se secuestraron prendas aparentemente manchadas con sangre.

El imputado fue trasladado herido al hospital Julio C. Perrando, tenía un corte en el abdomen y un disparo de arma en la mano izquierda, quien habría pretendido inventar una coartada de un supuesto intento de robo.

La cuestión es que el médico que lo atendió, consideró que las lesiones no revestían gravedad y fue dado de alta. García fue alojado en la comisaría Séptima.












