Las huertas comunitarias son la base de la economía para familias en riesgo social
En la ciudad de Sáenz Peña están activos ocho proyectos que convocan a más de 150 vecinas y vecinos de distintos barrios.
SÁENZ PEÑA (Agencia) Las huertas comunitarias promovidas por el Inta en la ciudad contienen a ciento cincuenta familias que con la producción de hortalizas acceden a alimentos de calidad pero también generan un ingreso de dinero con la venta de los excedentes.

La última huerta creada está a la vista de todos los que circulan por la colectora sur de la ruta nacional 16. En inmediaciones del acceso a la ciudad por calle 12, en el barrio Belgrano, un predio que hasta no hace mucho tenía chatarras y hoy produce verduras de estación con el trabajo de vecinos. Esta es una propuesta conjunta de la Agencia del Inta, el municipio de Sáenz Peña y la Fundación "Con los Pies en la Tierra".
En La Termal son ocho las quintas conjuntas que existen, ubicadas en distintas barriadas y con variada superficie. Explican que "algunas son chicas pero otras, como la del barrio Matadero, alcanzan las cuatro hectáreas". La propuesta está vigente desde hace seis años, a pesar del extenso período de sequía, y "fue creciendo en la calidad de producción que se logra". Es de recordar que el proyecto arrancó con una pequeña huerta "en un predio detrás del parque temático Ciudad de los Niños, para luego irse sumando los vecinos de otras barriadas".
"La experiencia es muy positiva porque se fue mejorando mucho en la calidad de los productos que se obtienen. Además la mayoría de las quintas tienen sistema de riego instalado aunque la sequía igualmente afectó. Creemos que con la regularización del período de lluvias, todo irá mejorando", decía el agrónomo Juan Tannfeld desde la Agencia del Inta. Lo acompaña en la labor, además de los vecinos, Noelia Ruíz quien es personal del municipio, abocada especialmente a la atención de la última huerta conformada: "la del Belgranito", sobre la colectora sur.
AGUA, UN BIEN ESCASO
La mayoría de las huertas se instalan en lugares de la ciudad que dispongan de una reserva de agua. Sin embargo "este año no quedó una sola represa con disponibilidad de agua. Fue complicado pero estamos arrancando nuevamente con la siembra de la temporada primavera –verano", señalan los técnicos.
El Inta en el proyecto "aporta las semillas mediante el programa Pro Huerta y todo el sistema de riego que fue obtenido a través de proyectos especiales".
APORTE A LA ECONOMÍA FAMILIAR
Las huertas, "tienen todas el objetivo de la generación de un excedente para la venta. Además del autoconsumo, el principal propósito es que las familias puedan tener un ingreso de dinero mediante la venta de lo que ellos producen", remarca Tannfeld.
"Las familias son de escasos recursos económicos y varios son los casos en los que no cuentan siquiera con los ingresos de planes sociales. El único lugar de donde pueden lograr "un fondito" es con el trabajo en la huerta", acota Noelia Ruíz. "Por ese motivo tratamos de ayudarlos de la mejor manera para que esos vecinos puedan obtener una ayuda económica para sostener sus hogares", indica.
El factor positivo en la promoción del trabajo en las huertas comunitarias es que la comunidad de Presidencia Roque Sáenz Peña genera una demanda de productos frescos y la oferta disponible no satisface el cien por ciento de esa requisitoria. En el caso de la comunidad de la huerta de "el Belgranito, todos los días ponen mesas sobre la vereda de la colectora y venden la cosecha del día".
AMIGOS DE LO AJENO
El aprovisionamiento de agua no es el único inconveniente que tienen que sortear los vecinos para garantizar el desarrollo de los cultivos.
El otro gran problema, especialmente en la huerta del barrio Belgrano, es el accionar de los "amigos de lo ajeno. La del Belgranito está inserta en un barrio donde la realidad es que hay muchos chicos con problemas de adicciones a los que se trató de incluirlos al trabajo hortícola, pero no resultó porque si bien algunos empezaron al poco tiempo abandonaron la labor", reconoce Juan Tannfeld.
"Son esos mismos chicos que no pudimos lograr el objetivo de incluirlos los que luego entran y se llevan la producción para venderla", acota.
En el caso de la huerta que está sobre la colectora sur, es la Fundación Con los Pies en la Tierra, de raíces evangélicas, la que está involucrada en su promoción. El involucramiento de la organización civil está directamente relacionado con la posibilidad de incluir a esos jóvenes adictos, que caen en la delincuencia, para ofrecerles una salida a la problemática que viven.
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