La combinación perfecta para el David chaqueño
Conversamos con las escultoras que trabajaron en la emblemática obra de Miguel Ángel mediante tecnología 3D para obtener un resultado de alta fidelidad. -Por Fundación Urunday

Además de ser escultoras, Denise Di Federico (egresada de la Universidad del Museo Social Argentino) y Gisela Kraisman (egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón), trabajan en la industria realizando piezas en 3D para diferentes empresas y museos. Ambas son en algún punto investigadoras, y fueron las responsables del diseño, levantamiento y concreción del calco del David que está por emplazarse en nuestra Ciudad de las Esculturas.
Las artistas visitaron Resistencia por primera vez para recordar a Fabriciano al cumplirse el pasado 8 de septiembre el segundo año de su partida y participar de la visita al David yacente abierto a la comunidad en el marco de la Feria Iberoamericana del Libro. En esa reciente estadía nos contaron la maratónica misión que conllevó el proyecto.

Los desafíos
El primer desafío del proyecto fue la propuesta en sí, replicar el David. Si bien las artistas ya habían impreso cosas grandes y tenían experiencia en eso, que fuera el David le ponía una exigencia adicional al encargo. "No es lo mismo hablar de una obra de grandes dimensiones que estar haciendo este calco tan mítico, es algo que está en la cabeza de todos y que todo el mundo conoce", comentan las especialistas. Además, agregan: "El hecho de que la obra estará al exterior y teniendo en cuenta las características climáticas de Resistencia nos hizo pensar en otros modos de hacer, debíamos ir por un material conocido, que ya estuviera probado y que hayan resistido en el exterior, que tengan historia y una ficha técnica que pueda responder a las particularidades del caso".
En ese desafío, surge la idea de pensar este calco como tradicionalmente se hubiera hecho: hacer el molde y colar el material dentro. Esto no era posible, ya que era un proceso muy invasivo para el calco de David del Museo de la Cárcova. Entonces, aclaran: "Elegimos escanearlo e imprimir el molde, para luego hacer el David basado en un material resistente. Para la ejecución también fue necesario un conocimiento profundo en software, combinarlos para conseguir esa pieza única, sin perder fidelidad y sin que el archivo sea imposible de poner en una impresora, porque también los pesos de los archivos influyen. La reconstrucción digital que se hizo fue superponiendo el escaneo que hicimos de la Cárcova, con archivos públicos del David original de la Galería de la Academia de Florencia. Ahí pudimos encontrar las diferencias y las certezas entre ambas piezas, con el objetivo de lograr el David con mayor similitud al original", sentencian las escultoras con precisión técnica.

Tiempos de creación
En este proceso creativo se sucedieron los encuentros presenciales y virtuales para discutir decisiones y los caminos a tomar. Durante ese tiempo, las artistas hicieron un catálogo de los programas a utilizar para lograr exactitud y fidelidad tanto en el escaneo como en el modelado. "El resultado de esta combinación nos dio la sensación de que íbamos a sacar un David mejor que el que teníamos escaneado de la Cárcova", dicen orgullosas las escultoras del David chaqueño. "Con un proceso tradicional no sé si es posible lograrlo en una semana con semejante nivel de similitud. La tecnología nos permitió aventajar al tiempo. La reconstrucción orgánica del diseño nos llevó una semana y después de eso ya hicimos la impresión del molde", repasan, mientras el trabajo ya está terminado y esperando su ubicación definitiva.
El escaneo del David comenzó a principios de febrero, teniendo en cuenta que la primera fecha de inauguración era el 26 de junio. El tiempo estimado de realización era de siete meses y tuvieron solo cuatro. "Cuando comenzamos el trabajo, en el medio, había que aprobar la estructura. Teníamos que aprobar los moldes. Había que verificar las pruebas. El molde estaba conformado por un total de 150 partes impresas y numeradas. Al encastrarlas todo calzaba en su lugar y generaba el contramolde que pudo concretar el David".

Paso a paso
El proceso constructivo del David fue el siguiente: generar un molde (con espesores y divisiones), abrazar la estructura, laminar dentro del molde y rellenar con una aleación de materiales resistentes a la intemperie. "El resultado de este proceso es una escultura no sólo de alta fidelidad en cuanto a su representación sino también en cuanto a su estructura y fiabilidad en su próxima estancia a la intemperie", aseguran las especialistas.
"Cuando hacés algo novedoso todo es un desafío constante, aparecen los retos todo el tiempo", sintetizan Di Federico y Kraisman sobre el importante encargo de la Fundación Urunday. Al mismo tiempo, cuentan que "Trabajando en el día a día éramos cuatro personas. Los moldes estaban hasta la cadera y ya se estaban desmoldando los pies. Todo tenía que ir de abajo para arriba, a medida que iba creciendo el David íbamos sacando los moldes y lijando lo que iba apareciendo. Todo el tiempo que duró este viaje sentimos la buena energía que siempre rodeó a este David y estamos agradecidas de poder participar del proyecto de la Fundación Urunday", reconocen las expertas.

Presente y futuro
Respecto de la tecnología aplicada para hacer el David chaqueño, las escultoras manifiestan: "En este trabajo adquirimos muchos conocimientos y podemos afirmar que el método es óptimo para generar réplicas. No sólo es un modo de conservar el patrimonio, sino que también sentimos que se logró una obra muy buena, un producto muy confiable y fiel. También puede ser la solución a otros museos o instituciones en clave de muestras itinerantes. Por ejemplo, cuando hay que llevar las originales o incluso en la necesidad de generar repositorios que cuiden y preserven la integridad de las obras". Y además suman ejemplos valiosos: "En México hubo un derrumbe y se perdió una pieza histórica, por suerte había un calco digital y gracias a eso es posible reconstruirlo. La Catedral de Notre Dame de París que sufrió un incendio en 2019 estaba escaneada y las reconstrucciones se están haciendo en base al archivo 3D. Yo creo que cuando esto avance, las impresoras ya van a imitar todo lo que miren".
¿Qué representa trabajar con esta tecnología?
Gisela Kraisman: Todos los museos del mundo, y más que nada los más importantes, tienen escaneado su catálogo en 3D para que quien no pueda visitarlos al menos pueda tener acceso digital a las obras. Trabajo con escaneo y reproducción 3D hace más de quince años, y esta modalidad no estuvo en auge hasta hace tres. Hago trabajos para cine, teatro y tv desde hace muchos años. Lo que le interesa al cliente es poder ver el archivo antes de su realización, antes de que sea tangible y elegir dimensiones y otras especificaciones.
El desconocimiento lleva a creer que en un futuro la labor del escultor será reemplazada por la tecnología; no es así: sólo se verá potenciada. Con respecto a las esculturas 3D podemos catalogarlas como simplemente un material distinto más. Si uno no sabe utilizar la tecnología 3D nada de provecho le puede sacar, es más difícil que la arcilla. Hay veces en las que le quiero meter una estaca a la pantalla porque la tecnología no obedece, y claro, la escultura no está ni en la mano ni en el material, está acá, en la cabeza.
Está claro que si un escultor estaba acostumbrado a la arcilla y un día te dan un bloque de hielo le va a costar más que hacerlo en arcilla, pero si sos escultor, al hielo le vas a sacar lo mismo que a la arcilla. Los que van a hacer escultura en nieve, la escultura la tienen adentro. No es que después se lo cambias por arcilla y no saben qué hacer con la arcilla. Esto es lo mismo, lo que pasa es que cuesta mucho que hagan el click, porque las ramas vienen divididas muy desde el comienzo, se separan muy pronto, entonces está el artista que va por el lado del artista y que nunca va a tocarse con el que viene de la computadora, es un prejuicio difícil de superar.
Denise Di Federico: Un ejemplo claro es que, hoy en día, los software devuelven cosas muy parecidas a la arcilla, pero la gente y los artistas sospechan que no, no se entregan a utilizarlos como herramientas de trabajo, y ahí llega el prejuicio. DryAda nació con el objetivo de dar servicios de impresión, escaneo y capacitación, un espacio en el que se puede plasmar en un lienzo, una escultura o una pieza única de impresión 3D. [1]
En la academia siento que las dos ramas se separan muy rápidamente. En el ambiente industrial -por ejemplo, el automotriz- el uso de tecnología como la robótica está muy naturalizado. Ahora, si lo querés trasladar al arte, es muy difícil. Si uno va a un taller de escultura ve los diferentes materiales a trabajar: mármol, arcilla, metal, pero nunca se presenta al 3D como una herramienta de trabajo. ¿Por qué no tener también la posibilidad de realizar una escultura en una computadora?
Nosotras intentamos representar la unión de estas dos ramas: la artística y la tecnológica. La vinculación que hace la gente con el uso del 3D, tanto de programación, como de la impresión viene por el lado de los videojuegos y la estética de los videojuegos, nada tiene que ver con la escultórica. El modelado 3D no solo va a ser un fin en sí mismo, sino que va a permitir que esa escultura no salga de la computadora. Hoy en día hacés tu propia muestra virtual, te ponés el casco y recorrés una muestra de un catálogo que aún no existe: el artista puede vender una obra sin hacerla.












