Debatir en democracia
Los cinco candidatos a ocupar la Presidencia de la Nación participarán hoy en el Centro de Convenciones de Santiago del Estero del primero de los dos debates que, tal como lo establece la ley, deben realizarse antes de las elecciones del próximo 22 de octubre.
¿Estos espacios de discusión atraen la atención del electorado? ¿Pueden modificar las preferencias de los ciudadanos por uno u otro postulante? Estas son algunas de las preguntas que se plantean quienes ponen la lupa sobre los efectos de estas prácticas que se han convertido en un verdadero ritual de las democracias.
La respuesta al primer interrogante no deja lugar a dudas. Si, efectivamente, los debates televisados de los candidatos que se postulan para llegar a la Casa Rosada atraen la atención de los electores. Y mucho. Así lo afirma Augusto Reina, politólogo y coautor –junto con la socióloga Daniela Barbieri– del libro "Debatir para presidir", de reciente publicación. Según el especialista, de las cinco mediciones de audiencias más altas que registró la TV argentina desde el regreso de la democracia a la fecha, el debate presidencial entre Daniel Scioli y Mauricio Macri que se llevó a cabo el 15 de noviembre de 2015 ocupa el tercer lugar: alcanzó 55 puntos. Por su parte, Barbieri agrega más datos. En declaraciones a la agencia de noticias Télam, la socióloga aseguró que los debates, definitivamente, son el evento de campaña con mayor resonancia pública. En términos de audiencia televisiva, observa, el debate entre Scioli y Macri en 2015 se encuentra –como se dijo– entre los cinco ratings más importantes de los últimos cuarenta años de democracia. El primero es el capítulo final de la novela "Grande Pa" y el quinto, el debate anterior al balotaje. Y si se compara con los ratings televisivos de 2019, el segundo debate presidencial tuvo 32 puntos, dos más que la semifinal de la Copa Libertadores entre Boca y River.
Pasemos, entonces, al segundo interrogante. ¿Qué pasa con las preferencias del electorado? En este asunto, los investigadores coinciden en señalar que si bien los debates presidenciales pueden influir en la decisión del ciudadano, hasta ahora la realidad demostró que no necesariamente tuvieron capacidad para modificar las tendencias generales que arrojaron las encuestas. Dicho de otro modo, en ciertos casos puede suceder que alguien decida cambiar su voto luego de ver y escuchar a los candidatos en la TV, pero la experiencia muestra que este tipo de situaciones no conforma un fenómeno masivo. Sobre esta cuestión, los investigadores destacan que no son la única variable que influye en las preferencias del electorado, y que existen otros factores como las encuestas, la publicidad política y, más recientemente, el impacto de las redes sociales.
Cabe recordar que en esta oportunidad habrá dos debates televisados obligatorios, y los candidatos presidenciales que superaron el 1,5% de votos en las elecciones primarias, abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) deberán asistir a ambos antes de la elección general de octubre, y uno más en caso de que haya segunda vuelta. En el encuentro de hoy que se lleva a cabo en la ciudad de Santiago del Estero, y los deberán exponer sus propuestas sobre economía, educación, derechos humanos y convivencia democrática. También es importante señalar que la Cámara Nacional Electoral es la autoridad de aplicación de la ley 27.337 de Debate Presidencial, que fue sancionada en 2016. Merece destacarse, por otra parte, la decisión de la televisión pública de transmitir el debate presidencial de modo accesible con una transmisión en Lengua de Señas Argentina y la posibilidad de utilizar subtitulado en directo.
Vale rescatar un trabajo publicado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento en el que se recuerda que estos debates constituyen un marco democrático para acercar información a los electores y mostrar las diferencias políticas entre los candidatos. Es lo que se espera de hoy de Sergio Massa, Javier Milei, Patricia Bullrich, Myriam Bregman y Juan Schiaretti, que volverán a encontrarse en una segunda instancia que se llevará a cabo el domingo 8 en la sede de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, con otros ejes temáticos. Los debates son una herramienta fundamental de la democracia, dado que la robustez del sistema también depende del abanico de voces que tienen oportunidad de expresarse y del diálogo respetuoso que se muestre en la pluralidad de opiniones.










