Eficiencia energética
Cada vez que llegan las jornadas de altas temperaturas en nuestra región, el impacto de los precios de la energía se siente con más fuerza en los hogares.
La necesidad de cuidar el bolsillo obliga a pensar estrategias para reducir el consumo de energía sin que eso represente una disminución de la calidad de vida. Eso implica, entonces, hablar de eficiencia energética de los equipos de uso diario y también de las viviendas.
Los hogares o viviendas con una adecuada eficiencia energética pueden evitar que la boleta de luz se convierta en un dolor de cabeza. Según los especialistas en la temática, el ahorro podría oscilar entre un 20 y un 30 por ciento de lo que el usuario promedio abona por el servicio de energía. Claro que para eso se deben invertir unos pesos y cambiar ciertos hábitos de consumo. Por ejemplo, existen termostatos y sistemas de iluminación inteligentes que registran los datos de uso diario y los utilizan para reconocer patrones con el objetivo de generar ahorros en el consumo energético. Otra alternativa, que bien puede complementar a la anterior, es la instalación de paneles solares que permiten reducir el gasto en electricidad, aunque, claro, en estos momentos de la economía no son opciones accesibles para todos los bolsillos, aunque no quedan dudas que vivimos en una región que tiene mucho aprovechar ya que aquí se registran valores promedios de radiación solar más que suficientes en buena parte del año. Debe reconocerse, sin embargo, que esta posibilidad de generar energía limpia y abaratar costos demanda una fuerte inversión inicial. Vale recordar que la energía solar se puede aprovechar utilizando paneles solares que convierten la luz del sol en corriente eléctrica; o como energía solar térmica, utilizando equipos diseñados para concentrar en un punto la radiación solar con el objetivo de calentar agua. Como hemos señalado ya en otras oportunidades en las que se abordó este tema en esta columna, existen trabajos de investigación realizados por el Grupo de Energías Renovables de la Universidad Nacional del Nordeste que confirman que es viable el empleo de este tipo de energías limpias en la región, e incluso hay profesionales capacitados para dar respuesta a los requerimientos de potenciales usuarios. Lo que falta, según señala un informe difundido oportunamente por el Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de esa casa de estudios que consultó a integrantes de ese grupo, es "la implementación de políticas de incentivos adecuados que permitan principalmente sobrellevar los costos de inversión inicial que implican para usuarios particulares y comerciales".
Volviendo a las medidas que se deben adoptar para reducir el consumo de energía, se pueden mencionar también el uso de lámparas led que son de muy bajo consumo comparados con las lámparas tradicionales; además del empleo de electrodomésticos con etiquetas energéticas de alta eficiencia y, de ser posible, desconectar los electrodomésticos cuando no se utilizan.
Por otra parte, no está de más mencionar que la Secretaría de Energía de la Nación creó el Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas. Se trata de una iniciativa que tiene como objetivo poner en marcha un sistema de etiquetado de eficiencia energética de viviendas unificado para todo el territorio nacional. De esta manera, las viviendas podrán ser clasificadas a través de una etiqueta de eficiencia energética según su grado de eficiencia en relación al requerimiento global de energía primaria. En otras palabras, lo que se busca es conocer el grado de eficiencia de una vivienda a través de una etiqueta que va desde la letra A hasta la G, similar a como se clasifican los electrodomésticos. En este punto vale recordar que existen siete categorías de eficiencia energética, identificadas con barras de colores y letras en orden alfabético; que van desde el color verde y letra A para los aparatos más eficientes, hasta el color rojo y la letra G para los menos eficientes. En cuanto a los electrodomésticos, lo ideal es que cada vez que se va a comprar un nuevo artefacto, se tenga en cuenta la eficiencia energética del mismo, para lo cual se debe prestar atención a la información que brindan los fabricantes. De lo que se trata, en definitiva, es de obtener igual calidad de servicio con el menor uso de recursos posible.










