"Debe subir hasta un 50%: tenemos que ver el dolor"
El multimillonario australiano Tim Gurner, promotor inmobiliario, cree que es necesario que los trabajadores sufran para acabar con su "arrogancia".
Contenido externo embebido
"Se ha producido un cambio sistemático en el que los empleados sienten que el empresario tiene mucha suerte de tenerlos", dijo Gurner. "Tenemos que recordar a la gente que trabajan para el empresario, no al revés".
El cambio de actitud hacia el empleo también es objeto de un amplio debate en las redes sociales, que ha dado lugar a hashtags como "quiet quitting" (renuncia silenciosa), un término con el que se refleja la decisión de dejar de esmerarse más que los jefes, y "lazy-girl jobs" (trabajos de chica perezosa), que se refiere a puestos bien remunerados y flexibles que ofrecen un mayor equilibrio entre la vida laboral y personal.
Los comentarios de Gurner fueron repudiados por diputados australianos de todas las tendencias políticas. El diputado laborista Jerome Laxale consideró que eran "dichos propios de un supervillano de dibujos animados", mientras que el diputado liberal Keith Wolahan aseguró que "no podrían estar más fuera de lugar".
La legisladora estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez también criticó al magnate inmobiliario. "Recordatorio de que los principales directores ejecutivos han aumentado tanto su propia remuneración, que la diferencia entre el salario de los ejecutivos y el de los trabajadores se encuentra ahora en algunos de los niveles más altos jamás registrados", escribió en X.
Pero otros, como el presidente del Consejo de Minerales de Australia, Andrew Michelmore, lo defendieron. "Los empleados se han acostumbrado a ganar la misma cantidad de dinero, pero no a trabajar las mismas horas", declaró Michelmore.










