Alfa Romeo ya tenía un familiar deportivo hace 110 años
La historia de Alfa Romeo está llena de icónicos deportivos.
El 24 de junio de 1910 se fundaba una nueva empresa en Milán con el nombre de ALFA (Anonima Lombarda Fabbrica Automobili).

La firma, en la que pronto el empresario napolitano Nicola Romeo tomó los mandos, heredó el apellido de este poco después, en 1920. Antes de la creación de ALFA, el norte de Italia ya tenía a la Societa Anonima Italiana Darracq.

Fundada a finales del siglo XIX, su vida fue corta, pues en 1910 la filial italiana le vende la compañía al grupo de empresarios lombardos que crearían ALFA.
EL FAMILIAR DEPORTIVO
En 1906 Darraq puso a la venta el ALFA 10HP. Pero su acogida fue todavía más celebrada cuando en 1913, ya bajo el nombre de ALFA, la compañía presentó el ALFA 40/60HP, versiones más prestacionales del vehículo.

Los conductores de la época querían sentir la velocidad y pidieron reiteradamente a la compañía que mejorara lo presente. Y ALFA respondió. El 40/60 HP llegó como biplaza que eliminaba todo lo accesorio y guardaba un propulsor de 4 cilindros en línea y 6082 cm3 capaz de desarrollar 70 CV y alcanzar una velocidad máxima de 125 km/h.
El rendimiento fue tal que el conde Mario Ricotti se hizo con uno. Pero tenía un problema, en el ALFA 40/60 HP solo podían circular dos personas.

Y Ricotti, gran aficionado al motor, quería algo inédito para la época: un familiar deportivo. Así, comprado el chasis del deportivo, se puso en contacto con el famoso carrocero Castagna, que todavía hoy sorprende por sus atrevidos diseños.
EL SILURO
Ricotti solo buscaba lo imposible por aquel entonces: un coche para cinco personas, que tuviera espacio para su equipaje y, además, mantuviera el dinamismo y las prestaciones del ya famoso ALFA.

Castagna, sin embargo, sí vio el potencial de la idea y se puso manos a la obra para conseguirlo. Una vez sacrificada la ligereza y asumiendo que el coche debería ser más espacioso, no dudó en apostar por la aerodinámica. Y por el camino se fijó en las lágrimas.
Castagna creó uno de los Alfa Romeo más extraños de la historia. Bautizado como Siluro Ricotti, esta derivación del modelo original conseguía guarecer a los cinco pasajeros en el interior. Además, les dio ventanillas redondas para disfrutar del paisaje y una trasera triangular.

Los acompañantes tenían dos accesos en el lateral derecho y uno en el izquierdo, al estilo de los vehículos de puertas asimétricas.
Para mejorar las sensaciones al volante, se trató de aligerar el conjunto al máximo, optando por el aluminio para el chasis. Pero no solo eso, la carrocería, que también se destacaba por su enorme frontal, consiguió imponerse al Alfa 40/60HP en su versión Corsa, pues conseguía alcanzar una velocidad punta de 139 km/h.










