En una revista narran cómo algunas obras de infraestructura mejoraron su vida
Hace 13 años que una publicación comunitaria muestra procesos de organización sociocultural de exasentamientos de una de las áreas más pobladas de Resistencia.

Dos participantes de una experiencia comunitaria contaron a NORTE en qué consiste un proyecto que sostienen desde 2010. Vecinos y vecinas de Resistencia editan Las Voces del Suroeste, una revista que comunica necesidades y situaciones que se generaron a partir de la intervención del programa nacional Promeba.
Algunas obras de infraestructura básica produjeron cambios profundos: algunos asentamientos se transformaron en barrios periurbanos y en el proceso también hubo mejoras en la organización de esas poblaciones.
Herramienta de expresión
"En la publicación buscamos que desde una mirada propia se reinterpreten problemáticas; por ejemplo que los chicos hablen del bullying; algo que no hubiera sido igual si lo hagan adultos", definió Víctor Ocampo. Él es uno de los coordinadores de la revista y trabaja en el Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda que también financia la publicación. Sobre este punto valora que una política pública elija acompañar "una herramienta de expresión".
En las primeras historias estuvieron vecinos de los barrios San Pablo y Villa Don Alberto; luego se fueron sumando otros del San José, Familias Unidas, Resistiré, El Timbó y Gran Toba de Resistencia; los más recientes son de Machagai (hace dos años).
"Las realidades que se van reflejando son fluctuantes, según lo que van expresando y las intervenciones del programa nacional", explican.

Además de los tiroteos
Una de las vecinas con más tiempo en la publicación es Claudia Pintos. Vive en el barrio Familias Unidas y cuenta que al integrarse, en 2011, le costaba hablar en público. Hoy es una de las referentes del proyecto que busca "una forma distinta de contar cómo se vive en los barrios populares".
Pone un ejemplo: "En las noticias somos noticia por un tiroteo, y claro que pasa eso, pero hay muchas otras cosas lindas también. Hay muy buen trabajo en los centros comunitarios, se organizan campañas solidarias o algunos vecinos se comprometen para arreglar una calle y lo logran. Todas esas cosas las contamos en la revista", resume.
Sentido colectivo
Ocampo complementa que si hay temas nacionales o provinciales en agenda, ellos buscan contarlos desde el barrio.
Señala lo gratificante que es formar parte de un espacio de ciudadanía y de construcción.
Sin embargo lamenta que haya tantas voces que peligrosamente buscan vaciar de sentido algunos espacios democráticos y lo hagan con violencia. "Hablan de dinamitar los barrios populares o de entrar con topadoras. Son actores políticos que amplifican ese discurso en los medios".
El comunicador considera que la comunicación puede convertirse en una herramienta muy poderosa cuando cobra sentido colectivo y una comunidad se apropia de ella.











