Un correntino en Australia: la mezcla de perseguir proyectos y concretar sueños
Sin importar la edad, la posibilidad de residir en el exterior nunca dejó de ser un pensamiento convocante para los argentinos. En esta nota, la historia de como un correntino se desarraigó de sus afectos en busca de cumplir sus sueños.
Augusto Cabral Gomez tiene 33 años. Es oriundo de Corrientes y viajó por el mundo antes de radicarse finalmente en Australia.
En una corta visita en la ciudad que lo vio nacer, contó su testimonio a NORTE acerca de cómo siendo tan joven pudo concretar sus objetivos.
A sus 21 años, se animó a hacer un Work and Travel en Estados Unidos. "Quería explorar otros lugares", comenzó el joven. "Me iba en diciembre y ahí me quedaba cuatro o cinco meses de temporada, después volvía a Corrientes", continuó.

Al preguntarle el motivo de su vuelta luego de que haya hecho su primer Work And Travel, respondió: "Volví a Corrientes porque tenía que continuar con mi carrera. Estudie tecnicatura en Turismo".
Luego de concluir con su carrera, eligió como próximo destino Europa, recorrió un poco y luego en Londres, decidió estudiar inglés. "Allí también recorrí, pero nuevamente tuve que volver a Corrientes y esperar un año hasta que me llegue mi nueva VISA para poder regresar a Miami", especificó.

"Entonces lo que había hecho en Europa fue como un entrenamiento", consideró.
Luego de un año de espera de su VISA, volvió a Estados Unidos. Sin embargo, por lo que contó a este medio, un poco aburrido quiso recorrer lugares nuevos. Así fue como llegó a Australia, el país en el que vive hace ya cinco años.
"En el 2020 no tuve otra que quedarme acá por que justo comenzó la pandemia del COVID-19. Ese fue el motivo principal por el que asenté aún más mis raíces y sumado a que el país me gustó y la forma en la que se me fueron dando las cosas, dije bueno, acá me quiero quedar", mencionó.
Si bien la incertidumbre económica, la falta de oportunidades, suelen ser el impulso para que, desde hace algunos años, se produzca el éxodo de la emigración de argentinos hacía cualquier otro destino del mundo, el caso de Augusto es distinto.

Respecto a que si el motivo de su emigración estuvo influido por algunos de estos motivos, precisó:
"Era más que nada para una aventura nueva, para algo distinto, me sentía que acá ya no tenía mucho que hacer. Entonces sí, con suerte pude irme y fue por eso, porque no tiene nada que ver cómo Argentina ha estado hoy. Porque obviamente ni lo pensaba en ese momento".
Al momento de consultare si desde ese primer Work and Travel se imaginó todo lo que se vendría después dijo:
"En realidad no pensé que nunca me iba a ir tanto, porque siempre me iba un par de meses y volvía, un par de meses y volvía, y después como que básicamente me acostumbré".

Sobre cómo vivió el desarraigo de su pueblo, su familia y amigos destacó que "obviamente que extraño a mis amigos, a mi familia, a todos acá, pero estoy muy acostumbrado a mi vida allá".
"Es lo único que extraño de Argentina, o de Corrientes, es mi familia y mis amigos. Nada más realmente, sí, absolutamente nada más, eso es lo que más extraño", asintió.
Lejos de haberse arrepentido por la decisión que tomó, reiteró a lo largo de toda la entrevista lo mucho que le gusta vivir allá. En esta línea, aseveró que de acá a dos años y pese a su espíritu aventurero constante, prefiere continuar viviendo en Australia.
RUTINA Y TRABAJO
Detalló a este medio que se despierta a las 4 de la mañana hora australiana. De 5 a 6 se va al gimnasio y a las seis y media se va a trabajar.
"Trabajo en un café, soy el gerente, el manager. Empezamos a horas de 7 a 2 al café. O sea, normalmente yo trabajo hasta las 3 o 4 de la tarde entre que cierro la caja y otras cuestiones", comentó.

"Se trabaja 4 días como mucho. O sea, si uno quiere más se puede, pero normalmente todos trabajamos 4 días y con eso se vive bastante bien", especificó.
Una idea loca que muchas veces es recurrente en los jóvenes, pero que también resulta bastante temeraria perseguirla.
- Si tendrías que dar un consejo a alguien que quiere irse, pero por diferentes motivos no sabe por dónde comenzar o tiene miedo, ¿qué le dirías?
"Ahora, la situación es muy difícil como para irse, pero se puede. Lo que se puede, se puede", insistió.
"Y es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Porque obviamente que pensás en un país exterior que nunca fuiste y es como un mundo nuevo y da miedo", agregó.
"Da miedo lo desconocido, pero una vez que llegás ahí las cosas son mucho, mucho más fáciles de lo que uno se imagina", concluyó.











