Un alimento insustituible
La lactancia materna proporciona a los recién nacidos los nutrientes imprescindibles para crecer sanos y fortalecer su sistema inmunológico.
Por ese motivo, todos los años del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial para generar conciencia sobre la importancia del mejor y más completo alimento que existe para los más pequeños: la leche materna.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF impulsan campañas en forma periódica para promover el amamantamiento, una práctica saludable que es recomendada por pediatras de todo el mundo. Lo ideal, explican expertos de ambos organismos internacionales, es que la lactancia materna se mantenga durante los primeros seis meses de vida y se aconseja que esta comience en la primera hora de vida después del parto, evitando el uso de fórmulas artificiales que la reemplacen. En otras palabras, la leche de la madre aporta a los recién nacidos la mejor y la única nutrición que necesitan en sus primeros meses de vida ya que es un alimento natural que contribuye a evitar enfermedades y, como si eso fuera poco, potencia el desarrollo del cerebro del niño y reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Es por eso que la Sociedad Argentina de Mastología recuerda que siempre que sea posible se debe elegir la leche materna como primera opción para el recién nacido.
Vale recordar, por otra parte, que este año el lema de la campaña internacional es "Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!". El objetivo es que en todos los ámbitos laborales se garantice a las madres los descansos por lactancia, tal como está establecido en la Ley de Contrato de Trabajo, fomentando espacios para que las madres trabajadoras puedan disponer de un espacio adecuado para la lactancia, que respete el derecho del niño a recibir una nutrición saludable en un marco de afecto. Los empleadores y los departamentos de recursos humanos de las empresas privadas y los organismos públicos también deben colaborar para que esto se cumpla, de manera que las cifras de lactancia materna no desciendan cada año. Vale recordar que en un relevamiento sobre mitos y creencias en la población que la Liga de la Leche Argentina realizó años atrás, reveló que la mitad de los mayores de 16 años que participaron de la encuesta en distintas localidades de nuestro país equiparó la leche materna con las versiones artificiales que están disponibles en las góndolas. ¿Por qué creemos que es una buena idea reemplazar la leche materna, que es el alimento más seguro para los chicos, por otro tipo de productos industrializados que no son tan seguros desde el punto de vista nutricional? Es probable que la falta de espacios tranquilos para que las madres puedan amamantar, las obligaciones que les impone el regreso al ámbito laboral tras la licencia por maternidad, la falta de información sobre las cualidades de la práctica de amamantar por lo menos hasta que el bebé cumpla los seis meses y, por supuesto, el bombardeo publicitario de las versiones artificiales, contribuyan, de alguna manera, a sostener aquella falsa creencia. Por eso nos sumamos a todos los esfuerzos que se hagan para promover la lactancia, aportando información clara y sencilla tanto a las madres como al entorno familiar, remarcando siempre la importancia de sostener la leche materna como alimento exclusivo de los niños durante los primeros días de vida.
Una reciente publicación de la Sociedad Argentina de Pediatría remarca que los beneficios de la lactancia materna son múltiples y de gran impacto sobre la salud pública. En ese sentido, explica que algunos de ellos "se manifiestan en el largo plazo, como la prevención de la obesidad, mientras que otros lo hacen a corto plazo, como por ejemplo, la reducción del riesgo y severidad de la diarrea". Además, según la misma fuente, reduce un 50% el riesgo de hospitalización y muerte por enfermedades respiratorias; un 63% el riesgo de padecer otitis media, un 36% el riesgo de muerte súbita del lactante y entre el 12% y el 24% el riesgo de obesidad en la edad adulta. Por todo lo expuesto, debemos coincidir con lo que señala la entidad, cuando plantea que para que los beneficios que ofrece la lactancia materna se traduzcan en resultados concretos en la salud de los niños, es necesario que cada uno, desde su lugar de trabajo, apoye y acompañe a las madres de niños en edad de ser amamantados.










