Mariela Mioni: "Con la colección Claroscuros los lectores se van a divertir"
La lectora y periodista Mariela Mioni dirige una nueva colección de narrativa con Moglia Ediciones. "Cuando leo dejo de ser yo por ese momento donde estoy leyendo. Viajo".
El día nublado de sol, la música callada en un bar de Corrientes conforman el escenario donde nos encontramos con Mariela Mioni.
Despertar es morir. Hay un amargo dulzor ante la irrupción que aviva una nueva colección de libros. De la nada a todo. Hoy Mariela dirige la colección Claroscuro de Moglia Ediciones. Durante la charla las palabras se sucedieron lentas en un clima entre serio y feliz. Hablamos de sus comienzos con la lectura, sus intereses y el nuevo desafío al que se embarcó con la literatura. Viajar desde el papel.

Hubo un tiempo en una habitación lejana donde cabían dos camas, en una de ellas dormía una niña junto a su hermano. Su papá, Enrique, se acercaba por las noches a leerles. La niña tenía entre cinco o seis años cuando había leído El libro volador de Atilio Veronelli. Desde entonces, entre luces y sombras, sigue leyendo con desorden metódico.
"Desde que tengo uso de razón leo todo lo que llega a mis manos. En casa había una biblioteca de mi padre, quien junto con mi mamá eran muy lectores", desliza ahora Mariela, corriendo el velo familiar. Las palabras salían de los libros y también de los diarios que compraban sus progenitores.

Ella, lectora compulsiva, lo hace en diferentes formatos: físicos, en el teléfono y en la computadora. "Me gustan las novelas, soy fanática", aclara. "Me gustan las de suspenso y policial, me gusta mucho ese género. Busco cosas que me interesan, por ejemplo, después de ver las tres películas —la Trilogía del Baztan— busqué quién era el autor o la autora. Descubrí que era Dolores Redondo y fui a comprarme todos sus libros", así de entusiasta es Mariela.
Cuando era adolescente amanecía leyendo. Ahora, debido a los tiempos de trabajo busca la tranquilidad de la mañana y la siesta. Por la tarde noche trabaja en NORTE de Corrientes, lee y escribe. Tiene varias bibliotecas, físicas y virtuales, ambas desordenas aunque aclara, "en ese desorden sé dónde está cada cosa".
No presta libros, subraya. Le pega papelitos en los bordes mientras marca o dialoga con los textos. Uso señaladores y guardo cosas en los libros. "Escribir en los libros es algo que heredé de mi viejo. También igual que él guardo cosas en ellos, suelo encontrar en los libros cosas que eran de él boletos de colectivos y plata. Esas sorpresas me gustan. Uso postín. Escribo y hago referencias en los libros, esa maña la tengo del escritor Darwy Berti. Él me regaló muchos libros y todos tienen anotaciones, marcas, incluso recibí un libro de él que tenía un mensaje para mí".
"Leer es viajar"

Le regalan muchos libros, pero tiene pocos autores elegidos a los que siempre está buscando cuando publican uno nuevo, Guillermo Martínez, Mariano Quirós, Selva Almada, por nombrar algunos. "Leer es viajar. Cuando leo dejo de ser yo por ese momento. Viajo, entro en las historias que me proponen escritores y escritoras, entro en otro mundo. Por eso me gustan los textos largos porque tienen muchos personajes y escenarios que te permiten sumergirte en esa historia. Además, te sostienen por mucho más tiempo, te atrapan".
Claroscuro
Este lunes 10 de julio se presentará la colección Claroscuro dirigida por Mariela. Será a las 18 en el Auditorio A en el marco de la XIII Feria Provincial del Libro de la Provincia de Corrientes, en el edificio de la Ex Usina Eléctrica, Costanera y Edison. Se publicarán en esta primera entrega cuatro títulos de los autores y autoras, Stella Maris Folguerá, Karen Gómez Curimá, Adriano Duarte y César Tomás Zarrabeitia. En la charla tuvo presente un agradecimiento especial para los escritores y también para María Laura Riba, "por los consejos, sugerencias y el apoyo permanente".
Inteligencia artificial
Al momento de definir el diseño de tapa de la colección, Mariela comentó que abrió un diálogo con cada autor y autora. Juntos definieron cada tapa. De esto resultó que dos de ellas fueron diseñadas con inteligencia artificial: La otra frontera de Stela Folguerá y El Camino del Tapir, de César Tomás Zarrabeitia. En tanto la tapa de Adriano Duarte lo hizo el artista Eugenio Led y la ilustración del libro de Karen Gómez Curimá es de Daniela Almeida, que fue modificada especialmente para esta colección.
El cielo estaba gris brillante. La mesa vestida con jugo, café, cuadros rayados, biromes, teléfonos, grabador, la charla corre lenta. Nos sumergimos aquí en cómo enfrenta Mariela Mioni, lectora y periodista, el desafío de dirigir esta colección.
— Hace varios meses que estás leyendo textos para definir los títulos para esta colección, ¿cómo definís que algo está bueno?
— En principio, tiene que estar bien escrito y me tiene que enganchar. El humor tiene que estar presente, en tono de ironía, sarcasmo o simplemente un diálogo. Tiene que haber humor. Leo, leo mucho y en ese gusto de leer también me gusta divertirme. Hay que reírse. Esto es lo que tienen estos cuatro escritores y escritoras que ya están publicados en la Colección Claroscuro.

Los temas pueden ser los mismos siempre porque hay tópicos que atraviesan toda la literatura. La genialidad de los escritores o escritoras está en presentar un tema de manera original. Eso es lo que para mí es importante. Los finales también son importantes.
— ¿De dónde surgió el título de la colección Claroscuro?
— Elegir el nombre fue lo primero con lo que me encontré a la hora de enfrentar este desafío. Estuve muchos días pensándolo. Le preguntaba a los que me rodeaban e iba tirando títulos. Además, pensaba también en la imagen. Porque tenía que poner un nombre y pensar en el logo. Fueron muchos días pensando y dando vueltas con el nombre. Una madrugada salió. Me desperté y lo tenía, no sé por qué pero me desperté con ese nombre ya casi al límite de la desesperación.
Tengo que aclarar que me gustan mucho los oxímoros, esa conjunción que hace que dos palabras que con significado contrapuesto se unan para dar un nuevo significado: claro - oscuro. Hay muchos oxímoros. Claroscuro es un término de la plástica, en el que se entremezclan en una misma obra los colores claros y oscuros. Me parece que eso también se juega en la obra literaria, la vida tiene claroscuros, momentos buenos y momentos malos. El amor, el trabajo y la vida cotidiana es un claroscuro.
A medida que fui leyendo las obras que me llegaron, encontré una relación con este concepto. Todos estos textos contienen personajes que son buenos y al mismo tiempo malos.
—Algunos medios van incorporando lentamente el lenguaje inclusivo, ¿cómo será en esta colección? ¿Lo aceptas?
— En este momento los cuatro títulos que llegan no tienen lenguaje inclusivo. Un texto tendría que estar muy bien escrito y convencerme. Las propuestas que me llegaron y que busqué hasta el momento no tienen lenguaje inclusivo. No lo descarto. Pero más allá del lenguaje, la historia también tiene que comprarme. Soy lectora. Estoy en posición de lectora, me gusta y sale.
— ¿Podés darnos dos razones por la cual los lectores tienen que ir a buscar estos libros de Claroscuros?

— Una de las razones es que van a disfrutar estos libros. Con la Colección Claroscuros los lectores se van a divertir. Son cuatro libros muy distintos. Son tres libros de cuentos y una novela corta, que es de Adriano, y aporta una forma de narrativa interesante que vale la pena leer.
En el caso de La otra frontera de Stella Folguerá es un libro que tiene mucho humor. El Camino del tapir de César Tomás Zarrabeitia también va en la misma sintonía. Una chica sin gracia, de Karen Gómez Curimá, tiene cuentos con otros tonos, más duros pero también profundos. Los lectores se van a divertir y van disfrutar una nueva forma de narrar en la región.
Un dato también importante es que en un contexto donde encontramos libros a precios exorbitantes, los de esta colección estarán accesibles. Esa fue la premisa a la hora de encarar este proyecto. Los libros salen ahora en físico y el próximo paso que dará Moglia Ediciones es la digitalización.










