Prevenir el acoso escolar
Según la organización no gubernamental Bullyng Sin Fronteras, en la Argentina siete de cada diez niños y adolescentes sufren acoso escolar.
Se trata de un problema que se presenta como un hostigamiento y que se manifiesta a través de burlas, apodos, ridiculización y crueldad. En algunos casos, incluso, puede llegar a graves agresiones.
La problemática del acoso escolar se incorporó en las últimas horas a la agenda informativa nacional luego de que se conociera que la muerte de Joaquín Speroni, un adolescente de 14 años de la localidad de Laboulaye, Córdoba, estaría relacionada con una situación de bullyng. Según la organización Bullyng Sin Fronteras, en la escuela a la que asistía Speroni se habían "producido episodios de acoso escolar, que lo tenían a él como víctima".
Ocurre muchas veces que los adultos no prestan suficiente atención o subestiman el pedido de ayuda de las víctimas cuando denuncian actitudes de acoso en el aula por parte de sus compañeros. En estos casos, se recomienda generar espacios de diálogo para escuchar a los adolescentes que presentan síntomas de ansiedad, malestar físico o baja autoestima, ya que estos pueden ser señales de algunas de las situaciones de acoso y de violencia escolar. Especialistas en la temática observan que se trata de un fenómeno que está presente, en mayor o menor medida, en muchas aulas y por esa razón la tarea de prevención debe involucrar al conjunto de la comunidad educativa, incluyendo a padres, maestros y estudiantes. Es fundamental que en el ámbito escolar se promueva el respeto a las normas de convivencia y, al mismo tiempo, se fortalezcan los vínculos entre la escuela y la familia. Se debe tener siempre presente que el ámbito escolar debe ser un espacio de inclusión.
Un documento publicado por Unicef señala que a medida que las dinámicas sociales han ido cambiando a lo largo del tiempo y debido al auge y uso de las tecnologías de la información y de la comunicación como Internet o los teléfonos móviles, los niños y los adolescentes están cada vez más expuestos a nuevas formas de acoso escolar. La familia y la escuela son los agentes socializadores más importantes que tiene una comunidad. De ahí la necesidad de que todos los adultos que participen de la formación de los niños y adolescentes eduquen en el respeto hacia las otras personas, como una forma de mejorar las relaciones tanto dentro de la escuela como fuera de ella. Es importante reflexionar sobre el lugar que ocupa cada uno y la función que cumple la institución educativa y también el rol del entorno familiar en la prevención del problema.
En algunos establecimientos educativos de nuestra provincia se promueve la educación en valores, el fomento de la empatía y el respeto hacia los demás, dando buenos resultados. Cuando se está frente a una sospecha de una situación de acoso escolar se debe intervenir y evaluar cada caso en particular y, si es necesario, adoptar medidas para detener las conductas de hostigamiento. No se debe dejar pasar el tiempo o continuar con las actividades como si nada hubiera pasado, ya que eso puede resultar muy perjudicial para las víctimas. Por todo lo expuesto, es importante que la comunidad educativa esté siempre atenta a cualquier señal de acoso escolar, que escuche atentamente sin desestimar la situación y, en la medida de lo posible, contar con un protocolo de actuación y establecer pautas de disciplina. Como se dijo, es clave que se aliente la relación y la comunicación entre las familias y la escuela, además de enseñar a resolver los conflictos, por menores que parezcan, siempre de manera pacífica.
Es importante que el protocolo de actuación sea conocido por todos los integrantes de la comunidad educativa ya que eso contribuirá en gran medida a la hora de aplicarlo de manera efectiva para prevenir y abordar situaciones de acoso escolar. Por otra parte, es fundamental que se promueva un ambiente escolar seguro y libre de agresiones, que fomente el respeto y la convivencia pacífica entre los estudiantes.
La violencia entre pares ejercida por algunos alumnos en el ámbito escolar es un problema que no debe minimizarse y la escuela, con su capacidad para promover normas, valores y creencias, debe cumplir un papel fundamental a la hora de prevenir este tipo de conductas.










